- Llegó ya a 42 años de vida con la mayor circulación diaria en el Estado.
- Bajo el férreo mando de Pascual Oyarvide, ha sorteado todo vendaval.

El 5 de Octubre de 1975, los hermanos Oyarvide Sánchez pusieron en marcha un periódico que nunca dimensionaron tuviera el éxito del que goza ahora.

A 42 años de su fundación, el diario El Mañana es hoy día un rotativo amado, querido, respetado y venerado por una extensa cantidad de personas, pero también odiado y repudiado por otro sector al que no le gusta su estilo particular de manejar la información.
Pero a esa distancia, el periódico se ha convertido en religión para la gran mayoría que, amando u odiando, sigue bebiéndose la información que publica en sus 48 páginas en tamaño tabloide a cinco columnas.

EL ORIGEN

Jaime Oyarvide Sánchez (QEPD), fue el primer director general de este medio, pero su hermano, también fundador Pascual Oyarvide Sánchez, con la vena periodística innata dentro, le compró la empresa a sus hermanos y lo fue transformando rápidamente de un diario modesto, a una empresa con futuro, con oficio y con una nueva dinámica de la información.
Los hermanos Jaime, René y Pascual Oyarvide, tuvieron sus inicios en Poza Rica y Martínez de la Torre, Veracruz, para finalmente trasladarse a Ciudad Valles, en donde hallaron un decadente periódico denominado Diario de Valles, que a decir de Oyarvide Sánchez, “había ya cumplido su ciclo y no llenaba las expectativas de la ciudad y la región”.
Para ello, llegaron a instalarse en Valles desde 1974, cuando su actual director cumplía 22 años de edad, con el fin de amarrar acuerdos, hacer alianzas y planificar el lanzamiento del nuevo medio impreso, en una época difícil y con una economía oprimida, sin mucho futuro y en una región con pocas posibilidades de crecimiento.

EL ARRANQUE

El 5 de Octubre de 1975, en las oficinas de Abasolo y Galena, El Mañana, Diario Regional de las Huastecas, sale a la luz, con un equipo de impresión rudimentario: una prensa plana Cheef vieja y barata, traída de Estados Unidos y con más trabajo manual que tecnológico.
Con 12 páginas en blanco y negro, con 7 secciones divididas en 1 Portada, 2 de Policía, 1 Editorial, 1 Sociales, 1 de Continuación, 2 Deportes y 4 páginas para publicidad y reportajes especiales, El Mañana comenzó imprimiendo de 1,200 a 1,500 ejemplares, que se comercializaban en Valles, Tamuín y Ébano.
El mercado objetivo eran los 20 municipios de la zona Huasteca, región que domina desde hace 42 años y que se ha extendido a través de los años a las zonas Media y Centro del Estado.
“Es muy difícil comenzar, pero cuando hay voluntad se logra; prácticamente empezamos de la nada, porque no teníamos absolutamente nada; aquí iniciamos los tres hermanos con un periódico artesanal; se hacía con equipo elaborado aquí en Valles, bastante rudimentario”, dijo en el 2013 al periodista Samuel Roa Botello, director general del portal www.emsavalles.com.
“Siempre visualicé lo que quería ser y en El Mañana siempre hemos ido creciendo. No planeamos al día sino a futuro y logramos que los proyectos se realicen”, reconoció en ese entonces.

EL CRECIMIENTO

Muy rápido, bajo la mano firme de Pascual Oyarvide, a finales del 1979, solicitó y obtuvo un crédito con Nacional Financiera (NAFINSA) por 250 mil pesos, dinero con el que pudo adquirir la primera rotativa de 2 unidades, dobladora y cortadora modelo 1961, que redimensionó y agilizó el trabajo de imprenta, para detonar su tiraje a más de 6 mil ejemplares diarios.
Esa fue la primera transformación tecnológica de diario El Mañana, que le permitió extender su influencia a toda la región Huasteca y parte de la Zona Media. Sin embargo, apenas 10 años después de su inicio, en 1985, la prensa, redacción y oficinas administrativas fueron presa de un atentado que dejó casi en cenizas la creciente empresa editorial.
Pero el abrazo solidario de los huastecos, en especial el apoyo de la familia Esper Bujaidar y la fortaleza familiar, logró relanzar el diario pero ahora en una nueva sede en bulevar Lázaro Cárdenas y Guerrero, sitio desde donde actualmente opera.
Hacia 1991, El Mañana dio un salto técnico sin precedentes, al sustituir el viejo sistema de procesadores y filmadoras, para colocar en todas sus áreas equipos Macintosh (Apple), para convertirse en uno de los primeros en toda América Latina en utilizar esta tecnología de punta.
A la par del crecimiento del diario El Mañana, se fueron agregando otros proyectos editoriales como Diario de la Tarde, Últimas Noticias, Diario El Cambio y la “joya de la Corona”, el Suplemento Enfoque, un especial dedicado al análisis político, reportajes especiales y periodismo de fondo, que durante 5 años se insertó de forma gratuita en cada ejemplar, teniendo una grata respuesta de los lectores.
En el año de 2008, El Mañana dio paso a las resistencias de su Editor a entrar al mundo web y corre su portal en internet, que se ha colocado como uno de los más visitados en todo el Estado y en el País.
Hoy día, la circulación diaria del rotativo ronda los 20 mil ejemplares diarios, tiraje que ningún otro medio impreso tiene. Pero sumado a las ediciones de los periódicos del Corporativo Letras e Impresiones de San Luis, Zona Media, Diario de las Huastecas y Diario El Sur, su presencia se traduce en más de 50 mil ejemplares pagados en las huastecas Potosina e Hidalguense y las zonas Centro y Media de San Luis Potosí.

UN HOMBRE DE FÉ

En diversas entrevistas a lo largo de sus aniversarios, Pascual Oyarvide ha dejado ver mucho de lo que no se sabe de su vida. Es un hombre de fe, porque para él “la fe es indispensable para toda actividad del ser humano, si no tienes fe no se mueve, la fe mueve montañas y con fe todo se puede lograr”.
Se siente orgulloso de ser padrino y guía de grandes plumas. “Por las filas de El Mañana han pasado generaciones de periodistas. Aquí se forjaron, aquí se les enseñó, aquí aprendieron y aprendimos; yo también aprendí y sigo aprendiendo a diario muchas cosas, nunca termino de aprender”.
Hombre recio, hijo de gente trabajadora, noble, sencilla, de campo, se sincera de cuando en cuando: “Nunca dudé, no debo negar que recibí muchos golpes muy fuertes, pero tras cada tropiezo me levantaba con más fuerza, incluso el más grave fue cuando sucedió el incidente de que me detuvieran y a raíz de esa privación ilegal de la libertad, fue cuando puse en marcha el proyecto del nuevo El Mañana, más tecnificado, mejor organizado”.
Oyarvide Sánchez nunca recibió un consejo sobre el proyecto. “Si alguien me hubiera dado un consejo, como se lo he dado a mucha gente, no estaría aquí, estuviera más arriba, pero yo ya traía en mi ser la semilla de querer lograr lo que estaba haciendo, por eso tropecé tantas veces, por eso me caí tantas veces y por eso cometí tantos errores, pero al final aprendí”.
No hubo maestros en el largo camino del periodismo.
Quizá, hubo un maestro del periodismo como lo fue Armando Juárez Becerra, Subdirector del Diario de Valles, pero nunca recibió consejos. “No eran consejos, eran regaños, porque antes las letras sí entraban con sangre… fueron muchos regaños y castigos, guardias que me costaron aprender lo que ahora sé, de ahí en fuera mucha gente le apuesta a que te quedes en el camino. Si no tienes voluntad pierdes mucho en el camino, porque todo mundo quiere verte caer y aquí lo que nos unió fue la hermandad de mis hermanos, de mi familia y eso fue lo que nos sacó adelante”.

ALGUNAS FRASES

- “En El Mañana todo mundo nos critica o nos aprecia, pero todos nos leen y eso es lo importante, que te lean, que busques crear polémica y darle a todo el mundo lo que quiere saber, aparte que nos critiquen, nos alaben, pero que nos lean”.

- “No soy muy afecto al halago, no es lo mío, vengo de una escuela diferente; vengo desde muy abajo. Empecé engrasando máquinas, conociendo las entrañas de un periódico y sé lo que cuesta”.

- “Mandar en un medio es muy difícil, pero bonito. Cuando trabajé en Martínez de la Torre fui director a los 17 años, pero yo imprimía; aprendí a manejar la máquina, porque a veces el prensista no venía, se ponía borracho o se enfermaba y había que entrarle a todo”.

- “Siempre he dicho que tener una empresa es como tener un hijo, en los primeros años lo tienes que cuidar, alimentar, después lo tienes que capacitar, llevarlo a la escuela y finalmente te va dar el fruto después de quince o veinte años”.

- “Más que la crisis económica, es la crisis de que no creen que puedas hacer algo, que no creen posible que aquel chamaco descalzo del Xolol, pueda estar ahora en una empresa de esta naturaleza. Si yo tuviera más fuerza, estaría más alto, no como ahora, pero nunca hay que estar satisfecho con lo que uno tiene, siempre hay que ir más arriba”.

- “Sí tengo un ángel muy grande, porque pasé por muchas cosas para llegar, no es fácil el camino. Pasé hambre, persecuciones, encarcelamientos, amenazas”.

- “Tener el periódico es como tener un hijo todos los días, es un producto muy especial, no es como el que hace carros, muebles, zapatos, que si no los vende ahí los deja y los puede vender después, porque aquí el producto se tiene que vender todos los días”.
- “El periodismo es un estilo de vida, para mí forma parte de mi vida; no concibo mi vida sin el periodismo. Es el único trabajo que he tenido toda mi vida, porque desde que llegué estando en la preparatoria a las filas del Diario de Valles a escribir sociales, ya no he vuelto a tener otro trabajo. He hecho muchos negocios, pero siempre he sido periodista, cuando me preguntan en cualquier lugar a qué se dedica, no les digo “soy empresario o soy industrial”… les digo: “Soy periodista”.

HERENCIA DE TRABAJO

Para Pascual Oyarvide Sánchez, no hay visos de retiro. Pero el tiempo del relevo generacional ha llegado y la inclusión desde hace años de sus hijos Emmanuel, Aitor Arturo y Alberto Pascual Oyarvide Cano, han sido una bocanada de aire fresco, oxígeno puro para el deseo del fundador de que la empresa de sus amores continúe por el camino del éxito.
Divididos en Subdirecciones de Operaciones, Editorial y Creativa, los herederos han comenzado a fortalecer el trabajo institucional en todo el corporativo, pues saben que el día llegará, cuando toque el momento de que seguir la tradición ante el retiro o la ausencia del Maestro.
Genio, figura, amado y odiado, reportero, periodista, director o editor, empresario o patrón, líder y guía, hombre próximo a cumplir 64 años, el 20 de Noviembre de 2017, ha salido delante de todo y la prueba más fuerte de la vida, la libra ahora, con mucha fuerza, con fe y con la esperanza de que vencerá también ésta, una más de sus batallas.
Cuando niño, quería ser piloto aviador. No lo consiguió, porque desde los 12 años nadaba ya en las profundas aguas del periodismo, aunque en otros ruedos, en otras áreas, pero al fin y al cabo oliendo a taller, a grasa, a papel, a letras. Le corre tinta por las venas y lleva tatuado El Mañana en el corazón. ¡Felicidades por 42 años de trabajo!. Con información de www.emsavalles.com y de El Mañana Multimedios.