- El Comandante Flores Escamilla fue ejecutado y su muerte, sigue impune

- Su asesinato marcó el inicio de la escalada de violencia en San Luis Potosí

 Aquella tarde del 13 de Septiembre del 2007 en la calle Alejandrina de la colonia Valle Dorado, jamás será olvidada por nadie. Una sola bala acabó con la vida del Comandante Jaime Gerardo Flores Escamilla “El Jimmy”, entonces director general de Seguridad Pública del Estado.


A las 3 de la tarde, acompañado de su familia, el jefe policial viajaba en una camioneta Suburban propiedad del Gobierno del Estado, recibió una llamada en su celular poco antes de bajar de su unidad para comer con su familia en el restaurante de mariscos la Perla del Golfo, por lo que detuvo su marcha a un costado del establecimiento. La muerte lo acechaba.
Un hombre que se acercó por el costado izquierdo de la camioneta, de un disparo en la cabeza asesinó al estimado jefe policial.
Cinco sujetos más que viajaban en una Suburban color blanco, Un Jetta VW y un Bora, con placas de circulación del Estado de Tabasco, bajaron del vehículo y armados con fusiles AR-15, por el lado del pasajero, “rociaron” de plomo con balas calibre .223 el vehículo oficial asignado al Comandante Flores Escamilla… era el sello de la casa.
Su pareja, Clementina Magaña y el hijo de ambos, que viajaban junto con el Comandante Flores Escamilla, no fueron heridos durante el ataque.
A la postre, la Policía identificó y detuvo a un joven identificado como Batruel Barral, pero fue liberado tras comprobarse que no tuvo ninguna relación con el crimen.
Su detención habría sido por algunas declaraciones que el joven habría dicho en un restaurante en donde fue asegurado.
Fue un día negro. Con este crimen, se abrió un pasaje de violencia, delincuencia, homicidios y ejecuciones al estilo de la mafia en el gobierno de Jesús Marcelo de los Santos Fraga, que hasta la fecha se mantiene en San Luis Potosí.
SU CARRERA
El comandante Jaime Gerardo Flores Escamilla, comenzó su carrera a los 25 años y con lealtad se entregó a la Policía Estatal durante más de 25 años. Inició su largo paso por la corporación como Agente “C” y escaló todos los grados, cursando como agente B, A, Oficial, Primer Oficial, subdirector de Operaciones, director de Operaciones, director regional en la Zona Huasteca y, finalmente director general de la institución.
Murió asesinado mes y medio después de cumplir en Julio de ese año, 50 años de edad.
EL DOLOR NO SE VA
Diez años de impunidad han transcurrido desde entonces. Su familia, jamás recibió la verdad de manos de la Procuraduría General de Justicia, pero sí el reconocimiento de toda la tropa de la corporación a la que sirvió durante 25 años.
Durante la mañana de este Miércoles, en los pasillos de la corporación donde sirvió con pasión hasta su muerte, agentes policiacos colocaron un mural con su fotografía, flores y mensajes de afecto al jefe caído.
Mandos y elementos descubrían con respeto sus cabezas al pasar por el altar en su honor y se cuadraban solemnes frente a la foto del Jefe Jimmy.
En la banqueta de la calle Alejandrina, a un costado del restaurante donde fue asesinado, su familia, amigos y agentes acudieron a colocar flores, para no olvidar su recuerdo ni su legado como un policía de pura cepa, valiente, entrón, honesto, leal y sobre todo, excelente amigo.
Comandante Jaime Gerardo Flores Escamilla… ¡Presente!... Comandante Jaime Gerardo Flores Escamilla… ¡Presente!... Comandante Jaime Gerardo Flores Escamilla… ¡Presente!.

 

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