- Fue un pastor del gran rebaño vallense
-Su obra dejó una huella en la comunidad.
Georgina Salinas/Especial
www.cadenadiez.com.mx
Ciudad Valles, S.L.P.- Han transcurrido más de tres décadas desde su partida terrenal, pero el nombre del sacerdote que -ataviado con su sotana- impulsaba la fe católica y el desarrollo de un pueblo como Ciudad Valles en la década de los 30´s, seguirá haciendo eco en cada una de sus obras: ése era el padre Xavier Enrique Guerrero Briones.
El 7 de Diciembre de 1984, dejó la vida en la Tierra y su historia quedó grabada en la eternidad.
Originario de Lagunillas, el religioso nació en el año de 1904, fue hijo de Tomás Guerrero y Adela Briones, quienes además procrearon a sus cuatro hermanos: Tomás, Celia, Adela Encarnación y Alfonso.
Sus primeros años de formación educativa transcurrieron en Ciudad Fernández y posteriormente en la capital de San Luis Potosí, donde concluyó el bachillerato en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Con la inquietud por el servicio religioso, se encaminó a formarse como sacerdote en el Seminario Conciliar Josefino, posteriormente en la Universidad Pontificia de la Ciudad de México, el Seminario de Veracruz y de nuevo en San Luis Potosí, enseguida se ordenó como Presbítero, un 10 de Abril de 1930, dos años más tarde (un 2 de enero) llegó a Ciudad Valles, tras haber pasado por Matehuala, Rioverde y Tancanhuitz.
Pero algo que le caracterizó, además de su humilde labor como evangelizador Católico, fue la humanidad con que manejó siempre su encomienda y una preocupación por el bienestar de su comunidad, que hasta la fecha nos llama a recordarlo cada vez que observamos las obras impulsadas por él.
Uno de los alcances que tuvo fue erigir obras como el
Cementerio Municipal, la iglesia San Juanita en la colonia Bellavista y San Martín de Porres en la Vergel, además del Asilo de Ancianos San Martín de Porres, funcionando hasta la fecha.
El contexto educativo también fue una de sus añoranzas, y logró importantes resultados con la gestión del colegio Motolinía, la misma Universidad Autónoma de SLP Campus Huasteca, la primaria Leona Vicario y una Escuela de estudios profesionales.
Los patronatos de Cruz Roja y del Hospital General, también deben el inicio de su historia a este querido personaje; después de impulsar la construcción de la Santa Iglesia Catedral (antes Santuario de la Virgen de Guadalupe) su salud empezó a mermar.








