- Honor a quien honor merece .
Un sabio dijo alguna vez que si le iban a hacer homenajes y otorgar premios, que fueran antes de muerto, porque luego, el viento se lo lleva todo y no se dará por enterado en el silencio de la tumba. Triste verdad si pensamos en una de las más grandiosas ciudadanas de nuestro Valles, que hace ya algunos ayeres nos dejó y que luego de varios años sigue en el olvido, ahora muerta, al igual que en vida, no se le ha hecho justicia, seguramente porque nunca se presumió de intelectualoide, ni asistía a cocteles donde la fauna cultural presume su ignorancia, tampoco fue experta en aparecer en los medios presumiendo de preservadora de nuestro acervo histórico.
La querida e inolvidable Maestra Oralia Gutiérrez Barrios fue una vállense, huasteca hasta las cachas como ella se decía, profundamente orgullosa de sus raíces, bien enterradas en su valles querido, pues por el lado paterno su ascendencia es de "La Subida” y por el materno de “San Miguel”. Mas vallense no se puede.
Mujer adelantada a su época, rompió con los atavismos que destinaban a la mujer de su tiempo a las labores domésticas. Estudió en Valles la Primaria y después partió al Distrito Federal donde estudió periodismo, profesión que además de la historia le apasionaba, cuando regresa a su valles, ejerció el periodismo sobre todo radiofónico; se casó con el también profesor Asdrúbal Sánchez, pero en especial dio rienda suelta a su pasión que era los orígenes de la cultura Huasteca, en aquellos ayeres casi desconocida.
Devoró literalmente cuanto libro de historia que calló en sus manos, recorrió con un frenesí arrebatado todas las huastecas, explorando, indagando y conociendo todo vestigio que le ayudase a desentrañar el origen de nuestro pasado Tenek.
Fue en estos interminables periplos por la Huasteca donde trabo amistad con investigadores de la Universidad de la Sorbona de Paris, que desde tiempo atrás estudiaban la región, quienes la dotaron de un apreciable acerbo literario donde se exponían los alcances de sus investigaciones.
La lectura de estas y otras investigaciones, además de lo que ella personalmente indagó, atreves de pláticas con los vecinos, recorridos y tradiciones orales, pero sobre todo su tenacidad, trabajo y estudio, le permitieron ir recolectando una inmensa cantidad de piezas arqueológicas de las culturas de la cuenca del Panuco y sus afluentes, (cuenca que según el maestro (Narciso Bassols delimita la región de las Huastecas), entre las que se destacan un pectoral de concha que representa al dios Mexica del viento, la Diosa del maíz, la estela de los flamencos y la mazorca de piedra de la que brota una cabeza humana y diversas figuras de barro que acostumbraron portar los altos dignatarios Tenek o como los denominaban los mexicas huaxtecos, amén de unas más de diez mil piezas entre las que hay; restos vegetales, malacates, figuritas y ornamentos rituales, referencia exclusiva ameritan las mazorcas de maíz primitivo, que dan fehaciencia del posible origen Huasteco del maíz.
Mención especial merece la gran amistad que trabo con otro ilustre historiador potosino. Don Joaquín Meade, con quien logró una gran complementariedad, pues en realidad aunque la historia de Valles y la Huasteca la escribió Don Joaquín, como el mismo lo decía, esta obra hubiese sido imposible sin el concurso de la Maestra Oralia.
Como ya comentamos la maestra dedicó su tiempo y esfuerzo para investigar la historia y recabar piezas que constatan nuestro pasado Tenek, que fueron recopiladas a lo largo de muchos años de la vida de la historiadora. La colección con la que cuenta el museo “Joaquin Meade” y que como hemos repetido hasta el cansancio consta aproximadamente de más se10 mil piezas, las cuales recolecto la maestra Oralia sin subsidios, sin salario y sin reconocimientos, acicateada solo por el gran amor que profesaba por su Huasteca y su Valles.
Su gran trabajo de recolección la enfrento a un nuevo problema. ¿Dónde exponer las piezas para que pudieran disfrutarlas sus paisanos, visitantes del resto del país y allende nuestras fronteras? La maestra era una mujer carente de egoísmo, no trabajo y estudio tanto solo para su disfrute personal, tampoco para satisfacer egocentrismos de saber, puso a disposición de la ciudadanía todo el acervo por ella recolectado, no obstante el nulo apoyo que recibió en aquel entonces tanto del gobierno, fuese Federal, Estatal o municipal.
Los que tenemos la edad para haberlo vivido, recordamos como ante la falta de un local adecuado, con un gran esfuerzo exhibió los tesoros de nuestra cultura por ella recabados en su casa particular, situada en aquella época en la entonces llamada Carretera Nacional hoy el Bulevar México Laredo, poco antes de la esquina con Negrete, donde hoy se encuentra un negocio de pinturas, no importándole las carencias monetarias, la inexistencia de infraestructura, la total carencia de museografía y donde con enorme alegría recibía a los visitantes sobre todo a los estudiantes (solo había primarias y una secundaria) y compartía con nosotros su sapiencia y amor por nuestro pasado, sin cobrar un solo cinco. Por fin sus incansables gestiones rindieron fruto y en el gobierno de Don Antonio Rocha Cordero se construyó el actual Museo Regional Huasteco “Joaquín Meade”, y como acto de justicia Don Antonio Rocha nombro como directora a la inolvidable maestra.
Debemos resaltar que la maestra es autora del escudo de armas de nuestra ciudad, escudo que también despertó polémica, porque algunos grandes ignorantes reclamaban que se quitara el primer cuartel ya que en este aparece una mazorca de Maíz y Valles no es productor comercial del grano. La maestra aclaro que uno de los trabajos que llevó acabo la Universidad de la Sorbona de Paris, resalta la hipótesis del probable origen del maíz en los valles de “Tantok”, y se respalda la hipótesis, como dijimos renglones atrás con restos de maíces prehistóricos encontrados en algunas cuevas de nuestra región, los cuales se exhiben en nuestro museo.
Esto es un poco de lo mucho que se puede hablar sobre la obra que legó a Valles la Maestra Oralia. Sr. Gobernador, Sr. Presidente municipal. ¿No creen Uds. que sería de la más elemental justicia que el mal llamado libramiento oriente, se bautizara con el nombre de Oralia Gutiérrez de Barrios? ¿No creen que le debemos tributo a una mujer que entrego su vida a recoger nuestro legado histórico y entregárnoslo? ¿O como siempre sucede en estos casos el ser mujer es un obstáculo a recordarla?, porque si recorremos nuestra ciudad cuántas mujeres se conmemoran en calles, parques o monumentos.
Sr. Gobernador Dr. Juan Manuel Carreras, Sr. Presidente municipal Adrián Esper Cárdenas, ustedes y el Cabildo tienen la palabra.
