En esta entrega deseo transcribirles un correo que me llegó en la Navidad del 2006, pero que al que escribe estas líneas le sigue haciendo pensar sobre el consumismo, la mercadotecnia y la enajenación de que somos objeto todos los habitantes de este planeta por estos días, motivo por lo cual cuando tengo oportunidad la comparto.
En los días que corren, se nos ha borrado del disco duro de lo qué festejamos en estas fechas. Creemos que el tal Santa Claus al que hemos convertido en una especie de súper héroe de la Navidad, es un enviado del cielo para premiar a los niños que se portaron bien durante el año.
La imagen actual que tenemos de Santa Claus es la de un anciano bonachón, con una gran barriga, barba blanca, traje rojo y que viaja en trineo regalando presentes a los niños de todo el mundo.
Pero en realidad el tal Santa Claus no es más que un invento de la multinacional Coca-Cola, que fue diseñado para incrementar las ventas del veneno negro, y por tanto este regordete personaje más que juguetes, lo que carga en su costal es diabetes, hipertensión, obesidad, enfermedades renales, disuelve el esmalte dental, enfermedades cardiacas, osteoporosis, y, arruinan el sistema endocrinológico, potencialmente causan pubertad prematura y anormalidades reproductivas y cáncer.
Pero basta de mi perorata y démosle la palabra a Jesús De Nazaret.
“Como sabrás, el pasado 25 de Diciembre se celebró nuevamente a la fecha de mi cumpleaños, todos los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que este año aconteció lo mismo.
En los días previos la gente hace muchas compras, hay anuncios en el radio, en la televisión y por todas partes no se habla de otra cosa, sino de lo poco que falta para que llegue el día.
La verdad, es agradable saber, que al menos, un día al año algunas personas piensan un poco en mí.
Como tú sabes, hace muchos años que comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio no parecían comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para qué lo celebran.
La gente se ríe y se divierte mucho pero no saben de qué se trata.
Recuerdo el año pasado al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta en mi honor; pero sabes una cosa, ni siquiera me invitaron.
Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme, la fiesta era para mí y cuando llegó el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta.
¡Yo quería compartir la mesa con ellos!
La verdad no me sorprendí, porque en los últimos años todos me cierran las puertas.
Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me quedé en un rincón. Estaban todos bebiendo, había algunos borrachos, contando chistes obsenos, carcajeándose.
¡La estaban pasando en grande, para colmo llegó un viejo gordo, vestido de rojo, barba blanca y gritando: "JO JO JO JO", parecía que había bebido de más; se dejó caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia él, diciendo "SANTA CLAUS" " SANTA CLAUS" como si la fiesta fuera en su honor!.
Aquí espero me permitan una cápsula cultural. Pocos saben que el gordo barbón y sangrón fue un invento de la Coca Cola company, el santa Claus moderno lo creó un pintor norteamericano llamado Habdon Sundblom y tomó como modelo a un trabajador jubilado de la coca-Cola llamado Lou Prentice para su campaña de mercadotecnia en la navidad de los treintas.
En efecto, mi querido lector, toda tu niñez se la debes a un refresco de cola, ya que sus hermosas imágenes y pinturas (hechas por un fulano llamado Haddon Sundblom) basadas en la creación de Nast, han transformado al simple personaje en un ícono mundial.
Todas esas ideas de los duendes que hacen regalos, del Polo Norte ¿y de los renos?, invenciones gringas para vender más cosas; es más, Rodolfo (Rudolph the red nosed reindeeeeeer…had a very shiny noooose) el reno, ese monito de la nariz roja como de borracho que es el mero mero de los animales del Papa Noel (que por cierto, Noel significa Navidad) fue creado en la década de los 30s para un comercial de la Navidad, pero como los mercadotécnicos son trinchones, le hicieron caricatura, figuritas y toda la cosa, causando un furor entre la población.
Claro, como usualmente pasa, los gringos juran y perjuran que Santa Claus es una representación más del purista anciano lleva-regalos, pero la neta es que no es cierto, es simplemente una figura creada para vender refrescos.
Las aguas negras, esas venenosas llamadas Coca Cola, rompieron la tradición cristiana de regalar a los niños el 6 de Enero, día de los reyes Magos, que conmemoraban como unos Reyes llenos de fe, acudieron desde lejanos rincones del planeta a adorarme y a obsequiarme, oro incienso y mirra.
Llegaron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara. ¿Y sabes?, nadie me abrazó.
Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta. Salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré.
Tal vez crean que yo nunca lloro, pero esa noche llore, me sentía ido, como un ser abandonado, triste y olvidado.
Me llegó tan hondo que al pasar por tu casa, tú y tu familia me invitaron a entrar, además me trataron como a un rey, tú y tu familia realizaron una verdadera fiesta en la cual yo era el invitado de honor.
Que DIOS bendiga a todas las familias como la tuya. Yo jamás dejo de estar en ellas en ese día y todos los días.
Otra cosa que me asombra es que el día de mi cumpleaños en lugar de hacerme regalos a mí, se regalan unos a otros.
¿Tú que sentirías si el día de tu cumpleaños, se hicieran regalos unos a otros y no te regalaran nada?.
Una vez alguien me dijo: ¿Cómo te voy a regalar algo si a ti nunca te veo?. Ya te imaginarás lo que le dije: "Regala comida, ropa y ayuda a los pobres; visita a los enfermos, a los que están solos y yo los contaré como si me lo hubieran hecho a mi".
Cada año que pasa es peor, la gente solo piensa en las compras y los regalos y, de mí, ni se acuerdan.
Espero que en el 2019 tú si te acuerdes de mi cumpleaños, y digas ¡no a los vendedores del veneno negro!.
Hasta pronto. Tu amigo...
Jesús De Nazareth.
¡Feliz navidad al Nazareno!