- La realidad es que no hay medicamentos y sobran frases para ocultar la verdad y con los recortes presupuestales para 2022 la situación no cambiará.

Por Efraín Klériga
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Puede ser una imagen de 1 personaCon el tiempo hasta las frases más ampulosas se gastan, las excusas más eficientes dejan de funcionar, y culpar a las mulas no hace bueno a ningún arriero.

"Una mentira puede darle la vuelta al mundo antes de que la verdad tenga la oportunidad de ponerse los pantalones", afirman dijo Winston Churchill.

Decir tres años y muchos niños con cáncer muertos después, que no se surten oncológicos por culpa de presuntos laboratorios corruptos, suena a burla.

La falta de medicamentos en el sistema público es un hecho real y todo indica que pronto esa y otras mentiras caerán por su peso ¿Tiene credibilidad el Presidente?

La realidad es que los gastos en salud se han recortado salvajemente, que el Insabi ha sido una tomadura de pelo y que la 4T es ineficiente.

No sólo faltan los oncológicos, en hospitales públicos, faltan medicinas para enfermos crónicos que no podrían suspender tratamientos. No lo hacen, las compran.

Las pruebas contra los laboratorios inculpados por López y su presunta mafia, nunca han sido presentadas, y los hospitales públicos siguen sin abasto.

Y son precisamente esas cadenas de distribuidores de medicamentos acusadas, las beneficiadas con el desabasto en hospitales públicos.

El desabasto aumentó la venta de medicamentos contra la diabetes, hipertensión y otras crónico degenerativas, pacientes que del Issste, IMSS o Seguro Popular, deben comprarlas.

Lleva tres años de excusas, tres años culpando a todos: A los padres de los menores cancerosos, a los laboratorios, al mercado internacional.

Mentiras y mentiras… El 29 de junio pasado: "Ya estamos consiguiendo todos los medicamentos", dijo, y aseguró que de los principales 25 oncológicos sólo faltaban cuatro.

Afirmó que en Japón las iban a fabricar "de manera especial, por nosotros", aseguró que se estaba surtiendo y dijo que el gobierno "antes" adulteraba medicamentos.

Cuatro semanas después, el 27 de julio: "Afortunadamente ya se tienen los medicamentos, se compraron en el extranjero en varios países para que no falten", afirmó.

Ayer, con cara dura, López dijo. "Ya estamos comprando todos los medicamentos, y no van a faltar medicamentos para niñas, niños con cáncer, estamos trabajando".

Y peor: "Siguen en campañas en contra nuestra. Me da mucha tristeza porque están apoyando a mamás, papás que tiene niñas, niños con cáncer".

Y agregó que tales organizaciones les quitan los medicamentos, "para que nosotros demos marcha atrás y volvamos al mismo sistema de compra de medicamentos a estos corruptos. Pues no".

"Vamos a distribuir los medicamentos hasta los pueblos más apartados, no van a faltar, me dejo de llamar Andrés Manuel", dijo López este jueves.

Los padres de niños con cáncer han sido calificados de golpista, por el inepto subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, y ahora AMLO los califica de manipulados.

Se ha dejado de llamar "Andrés Manuel" varias veces, porque mentir es lo suyo, resolver problemas, poner soluciones, no parece ser su vocación.

El 3 de abril de 2019 dijo: "Estoy seguro, ahí sí me dejo de llamar Andrés Manuel, que la mayoría de las escuelas son multigrado en el país", pero no lo son.

"Estoy seguro que ellos (los papás de los que vandalizaron el 2 de octubre de 2019) no están de acuerdo, me dejo de llamar Andrés Manuel" …

"Me dejo de llamar Andrés Manuel si no terminamos (de construir Santa Lucía) si no terminamos el 21 de marzo de 2022", prometió el 6 de enero de 2020.

Adjudican a Abraham Lincoln: "Puedes engañar a todos algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todos todo el tiempo".

- López, el enamorado del petróleo, tuvo que firmar un comunicado donde avala colectivamente tomar medidas rápidas y coordinadas contra el cambio climático.

Por Efraín Klériga
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Puede ser una imagen de 2 personas, personas sentadas y trajeDesacostumbrado a diálogos de altura, en el encuentro con Biden, el tabasqueño tenso volteaba hacia sus asesores, no desabotonó el saco, entrelazaba las manos, jugaba con el reloj.

Luego firmó compromisos contra el calentamiento global, por la democracia, los derechos humanos y contra la impunidad, contrarios a sus políticas.

El lenguaje corporal de López durante la reunión con Joe Biden mostró angustia, poca estatura política, desconocimiento del ceremonial y la etiqueta.

Andrés Manuel López Obrador resulta que no sabe que la integración económica de América del Norte vía libre comercio, comenzó hace 27 años.

En la declaración conjunta, que al parecer no había trabajado en ella, se habla de esta integración, "desde la firma de nuestro primer acuerdo comercial trilateral en 1994".

Se dan datos como que el comercio entre las tres partes ha crecido más de 250 por ciento y ha formado la base para ser ("juntos") una potencia económica.

Y entrado en gastos propuso la sustitución de productos chinos en el bloque del T-MEC, como si fuera preparar tamales de chipilín.

Poco le importó que apenas hace unos meses les hubiera agradecido a los chinos su ayuda y les hubiera reiterado la cooperación económica.

López, el enamorado del petróleo, tuvo que firmar un comunicado donde se avala "colectivamente tomar medidas rápidas y coordinadas (…) contra el cambio climático"

"Reconocemos la importancia de los esfuerzos globales para limitar el calentamiento a 1.5 grados", dijeron y le endosaron los compromisos de Glasgow".

Precisamente la Cumbre Climática donde López y México fueron calificados de dinosaurio, por no hacer nada para combatir el cambio climático.

López habló de su programa Sembrando Vida, y culpó a la concentración de riqueza de la migración, pero en la declaración conjunta firmó que el calentamiento global es expulsor de migrantes.

El matoncito mexicano mostró que en Washington sí usa cubrebocas, sí llega con el pantalón planchado y los zapatos boleados, pero en lo demás, igual.

El Presidente Biden dio un corto discurso de buena voluntad, que AMLO no captó, así que le pudo hablar de física cuántica o lenguas godélicas y hubiera sido igual.

Lo más notable del discurso de Biden fue puntualizar sobre la vigorización y cercanía de las democracias, como si le conociera las intenciones al tabasqueño.

También le dijo a López que iban a pactar sobre una recuperación inclusiva y "también vamos a abordar el tema de Migración", afirmó Biden.

El americano habló de 200 años de la relación diplomática, esa que inició con el embajador Poinsett, quien plagió la flor de nochebuena e instigó la Guerra con Texas.

Finalmente, López, sin apuntes, a ocurrencia, como tarabilla, sólo el tartamudeo pausaba, como si Biden hablara español o las traductoras fueran taquígrafas.

Contó sus historias, de Juárez, el mejor presidente mexicano que con Lincoln hicieron "el momento estelar" de la relación, y de Cárdenas "el mejor presidente del Siglo XX".

El del macuspano fue un discurso deshilado, de quien no entendió que era una reunión para mostrar amistad, no para lanzar ocurrencias.

Así, agradeció a Biden, quien acaba de decir que nos veía como pares, que no nos viera como "patio trasero (…) cosa que agradecemos (sic)".

Biden le había dicho: "Durante mi presidencia en diciembre dije que no iba a ser la política de buenos vecinos, sino la política de iguales, en pie de igualdad".

Pero el macuspano, sin percibir que metía ruido, señaló: "Porque de esa manera no necesitamos estar reafirmando nuestros principios de independencia y soberanía".

Y como dice una cosa dice otra, y firmó un compromiso por para proteger los derechos humanos, para participar en la Cumbre por la Democracia.

Y, en la Cumbre de las Américas: "juntarnos como región para refirmar nuestros valores y avanzar nuestras prioridades regionales de seguridad y prosperidad".

- A López sólo le faltó decir, para justificar hacer de seguridad nacional sus obras: "Se imaginan si se amparan contra mi aeropuerto, si me detienen mi refinería"…

Por Efraín Klériga
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Puede ser una imagen de 5 personas y personas de pieLas dependencias federales deberán otorgar máximo en cinco días los dictámenes, permisos o licencias necesarias para iniciar los proyectos u obras presidenciales.

"Transcurrido dicho plazo sin que se emita una autorización provisional expresa, se considerará resuelta en sentido positivo", se legaliza "el que calla otorga".

El decreto significa que las leyes en materia de obra pública, ecología, presupuesto no existen si el Presidente lo dice, porque: "La ley soy yo".

A este decreto de Generalísimo de Andrés Manuel López Obrador le faltó agregar.: "Y háganle como quieran", porque "Juan se llaman".

El pretexto macuspano: "¿Se imaginan si a Claudio X. González (…) actúan de manera coordinada y conjunta, junto con el exministro Cossío (para) meter un amparo para detener la obra porque está muy lejos el aeropuerto?"

Y qué bueno que reconozca que el Aeropuerto de Santa Necia está muy lejos, pero tremendo que cuestione el derecho al Amparo de la Justicia Federal.

Según el acuerdo del monarca, no se pueden detener obras federales por tonterías como manifestaciones de impacto ambiental, presupuestos, viabilidad, propiedad.

"Ni siquiera es un decreto, es un acuerdo interno (sic) para facilitar y que podamos terminar las obras", alegó López, este martes en su matiné.

Obviamente no abundó sobre la cosa esa de que acuerdo implica concierto y una orden tajante no, y aquí sólo se manifiesta la voluntad presidencial.

"El Sr. @lopezobrador_ cree que puede pisotear la Constitución a su antojo, pero se topará con pared", advirtió la senadora Kenia López Rabadán.

El que ha prometido tres veces acabar con la inseguridad en seis meses, dice que para la burocracia bastan cinco días para hacer su chamba.

Obviamente sabe que no bastan y que los permisos saldrán como se pidan, y si aviones o trenes se descarrilan o las banquetas se chorrean, será culpa de los neoliberales.

Declarar de interés público y de seguridad nacional la realización de proyectos y obras a cargo del Gobierno de México, es abusivo e ilegal.

Se consideran de Seguridad Nacional: "La acciones destinadas de manera inmediata y directa a mantener la integridad, estabilidad y permanencia del Estado Mexicano".

No realizar con urgencia los proyectos del Ejecutivo Federal, en manera alguna va contra "la protección de la nación mexicana frente a las amenazas y riesgos que enfrente nuestro país".

Tampoco analizar la viabilidad de obras gubernamentales resulta contra "la preservación de la soberanía e independencia nacionales y la defensa del territorio".

Pero no cumplir con la ley al otorgar permisos para obras, manifestaciones de impacto ambiental, o destinar presupuestos a fuerza, sí va contra la seguridad de los mexicanos.

Se habla de apresurar un aeropuerto, una refinería, un tren mágico, lo que puede derivar en accidentes, daños al medioambiente o lesiones al derecho a la propiedad.

La Ley de Obras Públicas y Servicios (…) especifica que en materia de obras públicas y servicios se aplicarán los criterios y procedimientos previstos en la ley.

El Articulo 4° de la Ley de Obras mencionada, señala 10 conceptos como planeación, diseño, estudios técnicos, económicos y factibilidad técnica o financiera.

Antes de otorgar permisos se deben contar con peritajes, costeos, avalúos, estudios específicos, en pocas palabras, saber si habrá dinero y la obra sirve.

La cuestión es que al ser de "seguridad nacional", se puede reservar por años la información financiera, técnica, presupuestal al dictar acuerdos de reserva.

Decía mi padre, lo peor de que el poder enloquezca, es que también apendeja…

- Ni Trudeau ni Biden van a respaldar la contrarreforma energética de AMLO.

- Él, está vendiendo cara su derrota. Hablamos del alumno que reprobó tres veces economía en la carrera.

Por Efraín Klériga
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Puede ser una imagen de 2 personas, personas de pie y personas sentadasEntre los argumentos absurdos de López, gana premio aquel de que si no se aprueba la Contrarreforma Eléctrica se le dará la espalda a Cárdenas y a López Mateos.

Cualquiera que lea la propuesta de la Reforma lopista, verá que no se busca el progreso del país sino apuntalar un régimen hegemónico.

Para López Obrador su contrarreforma, “no es un asunto de toma y daca, los principios y la dignidad no tienen precio, no se negocian”, se oye bonito.

Pero si algo no ha mostrado López en su gobierno, e igualmente la gente de su partido, es que no tienen principios ni dignidad, y menos capacidad.

No se ve cómo pueda defender López su contrarreforma ante Biden y Trudeau, quienes representan los intereses de los capitalistas de su país.

Allá no se tragan eso de que: “Si no aprueban la reforma eléctrica pues van a terminar de demostrar que no representan al pueblo, que representan a las empresas extranjeras”.

En Canadá y Estados Unidos también hay pueblo, la energía está en manos privadas, y su pueblo vive mejor que el mexicano.

La lógica de la contrarreforma lopista es la del “dueño de la casa”, como le dicen sus tristes de diputados… Es la de quien quiere volverse un Tlatoani.

Invocar a Cárdenas y López Matos no es invocar a San Pedro y San Pablo, sino recordar a déspotas populistas, al estalinista y al de la “izquierda atinada”.

Cuando Lázaro Cárdenas expropió el petróleo, la mayor parte del anciano gabinete no había nacido y México tenía 19 millones de habitantes, 15 millones en pobreza.

La situación de las petroleras extranjeras en 1938 no tiene relación o comparación alguna con la situación de los inversionistas actuales en energía.

Menos existe relación entre el significado de poseer petróleo en la Preguerra Mundial y ahora cuando los combustibles fósiles están en artículo mortis.

En lo que si hay parecido es entre el Estado Hegemónico, la “dictadura perfecta”, que construyó Cárdenas y que pretende restaurar el Macuspano.

Cuando López Mateos se decidió a expropiar la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, lo hizo tan mal, que la empresa fue liquidada 45 años después por Felipe Calderón.

Y en cuanto a que si no adoptan su contrarreforma van a ser como Carlos Salinas… No lo veo mal, hablamos de un abogado y doctor en Economía por Harvard.

El pleito con Salinas viene de atrás, de cuando al seleccionar el candidato del PRI a gobernador de Tabasco en 1988 ni lo vio ni lo oyó…

Entonces López Obrador, que en 1988 aún estaba en el PRI, se fue al Frente Democrático, desde donde asegura haber ganado las elecciones a gobernador.

Salinas continuó con la modernización de la economía mexicana que comenzó Miguel de la Madrid, y siguió desincorporando empresas con capital público.

En 1992 Salinas logró que George H. W. Bush y Martin Brian Mulroney apoyaran el primer Tratado de Libre Comercio entre naciones desarrolladas y una subdesarrollada.

El TLC o Tlcan no fue un logro menor, y si actualmente el presidente López tiene presupuesto para dilapidarlo, es gracias a la apertura comercial.

Pero López piensa que sí, que México necesita gobiernos como los de la Docena Trágica y regresar a una realidad económica que fracasó estrepitosamente.

En 1982 privaba la política estatista de sustitución de importaciones que sumió a México en una gran atraso tecnológico, Echeverría había matado al Desarrollo Estabilizador.

Quizá al Macuspano le haría bien entender el dicho del Filósofo de Güemez: “El que no se muere joven, ya de viejo no se escapa”.

- No veo cómo va a coordinarse el Gobierno de López Obrador con sus vecinos en el trabajo de comisiones regionales cuando sus prioridades internas van en sentido contrario a las de Washington y Ottawa.

Por Rogelio Ríos
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Puede ser una imagen de 2 personas, personas de pie e interiorApenas terminada la CLAN (Cumbre de Líderes de América del Norte), lo único que tenemos a la mano para el análisis son las fotos y declaraciones de las reuniones públicas y una declaración final. Lo demás, es decir, lo que se dijo en las reuniones privadas, lo iremos sabiendo poco a poco o se irá reflejando en las decisiones que en México tome el Presidente López Obrador.

Por lo pronto, hay puntos buenos y malos. Celebro, por supuesto, que se realizó la reunión después de cinco años en que no se hacía una cumbre de este tipo. La negativa de Donald Trump a celebrarla puso en riesgo la idea de que la acción conjunta de los gobiernos de Canadá, México y Estados Unidos es posible más allá del Tratado de Libre Comercio. La invitación del Presidente Biden a sus colegas vecinos rompió ese hechizo de Trump y reactivó el diálogo del más alto nivel tan necesario para nuestros intereses. Podemos decir, entonces y no es poco, que una visión conjunta de América del Norte sí es posible para los Tres Amigos.

En donde ya no sé si sigan siendo tan "Amigos" es en los temas concretos. En la "Declaración conjunta de los líderes de América del Norte: reconstruyendo mejor juntos", se sienten ciertas tensiones sobre cómo van a marchar juntos en cuanto al cambio climático, los opioides, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas y otros temas más, como el del apoyo manifiesto a la democracia en América Latina.

En varios de esos temas, el gobierno de López Obrador camina por un rumbo distinto al del Presidente Biden y el Primer Ministro Trudeau: AMLO ni siquiera usa la expresión "cambio climático" en sus conferencias matutinas, en México no hay apoyos a las empresas en plena pandemia, los flujos de migrantes desbordan a las autoridades y el tráfico de drogas y la violencia homicida parecen imparables.

La Declaración conjunta plantea una "colaboración conjunta" en varios temas a través de "comisiones regionales", por lo cual preveo que, a querer o no, tendrá que conceder el Gobierno mexicano parte de su toma de decisiones a esas instantáneas regionales.

Por ejemplo, respecto al combate a la pandemia se dice lo siguiente:

"Nuestra más alta prioridad hoy es manejar y terminar la pandemia de Covid-19 y generar una recuperación económica verde, equitativa e inclusiva. Nuestra visión es apoyar un crecimiento sustentable, infraestructura resiliente, construir sobre la base de nuestro acuerdo comercial para proteger los derechos de los trabajadores y promover de manera activa la equidad de genero, racial, étnica y social".

Sobre el cambio climático, expresaron los líderes que "nos comprometemos a aumentar la ambición climática de la región y hemos prometido trabajar hacia una deforestación neta cero y un compromiso de conservar el 30 por ciento de la tierra y aguas de América del Norte para 2030".

Agregaron que "nos comprometemos a trabajar en estrecha colaboración para acelerar el despliegue de energía renovable en América del Norte, reconociendo las políticas y prioridades respectivas y catalizando las finanzas y la tecnología al servicio de la energía renovable".

No veo cómo va a coordinarse el Gobierno de López Obrador con sus vecinos en el trabajo de comisiones regionales cuando sus prioridades internas son otras, es más, van en sentido contrario a las de Washington y Ottawa. No se piensa en Economía Verde ni en Energías Renovables hoy en el gobierno de México, sino en persistir en una economía que consume energía fósil no renovable en su mayor parte. Una cosa es firmar los compromisos (como el relativo a frenar las emisiones de metano) y otra muy distinta es cumplir lo que se firmó.

En noviembre del 2022 se realizará otra CLAN, ahora en la Ciudad de México, y ahí veremos qué cuentas da el gobierno de López Obrador, si es que el tabasqueño sigue entonces al frente del Ejecutivo. En esta ocasión se tomó la foto con Biden y Trudeau, pero si no hay resultados, las fotos del año siguiente serán mucho muy diferentes. El tiempo dirá cómo queda México con sus vecinos: ¿seguirán siendo amigos?.

- Ejercer con energía la oposición política desde los partidos, ONGs y sociedad civil es lo que sigue para los ciudadanos cuando un presidente que no entrega buenos resultados ni da cuentas claras.

Por Rogelio Ríos
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Puede ser una imagen de 1 personaNo es una pregunta ociosa o retórica la que me planteo aquí, sino un intento de poner en claro un par de cosas: primero, todo desafío a la autoridad es permisible cuando su ineptitud, errores y mala fe son evidentes; segundo, el desafío a través de tribunales y la resistencia civil pacífica es la frontera de la legalidad de la protesta, pues más allá de eso se adentra uno en un territorio en el cual se difumina lo legal y lo ilegal.

Hablemos en particular de la figura del Presidente de la República. En México y la América Latina, un Presidente es la figura más visible y reconocible del poder. La percepción popular lo identifica con el Estado, no con el Gobierno, y la atribuye poderes y capacidades superiores y prácticamente sobrenaturales. Ningún Presidente latinoamericano es hoy tan poderoso como quisiera serlo, pero es en torno a ellos que se desenvuelven los medios de comunicación y se desarrolla la agenda pública: todo lo que diga un Presidente es, por definición, noticia importante.

A la hora del "deliver", como dicen los norteamericanos, es decir, de entregar buenos resultados y dar cuentas claras, los poderosos Presidentes latinoamericanos son por lo general un desastre y de una mediocridad palpable. Ante las críticas y señalamientos, sin embargo, lejos de avergonzarse y renunciar, se crecen en su arrogancia y descalifican a los opositores que cuestionan su "legitimidad" ganada en las urnas, como si dicha legitimidad fuera un permiso para tomar decisiones erróneas y lesivas para sus países.

Andrés Manuel López Obrador es un buen ejemplo de lo anterior, pero no es el único en el panorama latinoamericano. Por lo menos Guillermo Lasso (Ecuador), Sebastián Piñera (Chile) y Jair Bolsonaro (Brasil) han recibido recientemente desafíos a su desempeño en el gobierno que llegan al extremo de que se les exija su destitución. López Obrador enfrentará en abril próximo un referéndum para preguntar a la población si se le revoca o no como titular del Poder Ejecutivo.

En todos los casos mencionados, el desafío no es a su legitimidad ganada en las urnas, sino a su mal desempeño como gobernantes o dudosa reputación antes de acceder al poder. Tan sencillo como eso. Así que cuando ellos se defienden diciendo que se ataca a su legitimidad, se equivocan rotundamente: se cuestiona su incapacidad como gobernantes y su integridad personal.

Los Presidentes Lasso y Piñera enfrentan desafíos parecidos por conflicto de interés: Lasso aparece en los Pandora Papers con cuentas bancarias en el extranjero no declaradas en su país (antes de llegar a la Presidencia); Piñera era accionista de una empresa que hizo negocios con el gobierno, por lo cual se sospecha de tráfico de influencias. A Bolsonaro se le cuestiona severamente desde el Congreso y la sociedad brasileñas su pésimo manejo de la pandemia de Covid 19 y su soberbia y desprecio verbal a opositores y organizaciones de la sociedad civil.

En el caso de López Obrador, los cuestionamientos son múltiples: decisiones erróneas que dañan a la economía del país, una política de gasto público mal diseñada, el polémico manejo de la pandemia de Covid 19, el discurso de polarización y enfrentamiento con opositores, la satanización de medios de comunicación, periodistas y ONGs, el deterioro grave de la seguridad pública, los feminicidios, el enfrentamiento con Estados Unidos, el acercamiento a Cuba y Venezuela y un largo etcétera. Nada de eso, sin embargo, parece perturbar al Presidente mexicano, quien se limita a descalificar a las personas e instituciones que lo cuestionan sin molestarse por argumentar y razonar sus respuestas.

Nadie en su sano juicio en México, Ecuador, Chile y Brasil está pensando en armar una guerrilla e irse a la sierra. Afortunadamente, hay todavía a la mano instituciones y partidos desde los cuales dar la pelea, aunque persisten casos perdidos como la Nicaragua de Daniel Ortega.

Ejercer con energía la oposición política desde los partidos, ONGs y sociedad civil es lo que sigue para los ciudadanos. Agotar exhaustivamente las vías legales, abrumar a los tribunales con demandas y denuncias en contra de los gobernantes ineptos, muy legítimos quizá, pero que resultaron inútiles para las tareas que se les encargaron, dañan a la sociedad y a la economía con su ineptitud y bajo ninguna circunstancia deberían seguir en el cargo.

Reitero: todo desafío a la autoridad es permisible cuando su ineptitud, errores y mala fe son evidentes. En nuestras manos está el derecho a darles una buena patada en el trasero a los malos gobernantes.