- La ausencia de la opción de una segunda vuelta entre los dos punteros en la legislación electoral provoca que partidos con posibilidades reales de ganar solos busquen aliarse, ante un enemigo en común.
Por Edmundo Crespo Ruiz
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"Quien encabece la coalición deberá cumplir con los valores de Morena, firmar un juramento de principios y comprometerse al 100 por ciento con el proyecto de la Cuarta Transformación".
- Mario Delgado, presidente nacional de Morena.
22 de noviembre 2020, Nuevo León.
Las alianzas electorales son habitualmente muy criticadas por muchos ciudadanos y actores políticos y la semana pasada tuve la oportunidad de leer en redes sociales muchas críticas a la posible alianza entre el PRI y el PAN para ir por la gubernatura de Nuevo León; destacaban dos completamente opuestas, y lo más raro, con el mismo origen: gente simpatizante de Morena y de la alcaldesa de Escobedo, la ex priista Clara Luz Flores, hoy principal aspirante a la candidatura de Morena.
Por un lado, comentaban que era de esperarse que el PAN y el PRI son lo mismo; por otro, señalaban que era imposible que se diera porque históricamente han sido rivales en este estado y bastaba recordar que en las elecciones de hace 3 años el PAN perdió la impugnación en tribunales del triunfo en Guadalupe de la priista Cristina Díaz. Y en Monterrey después de perder en los tribunales y que se ordenara una segunda elección, al perder el PAN en esa instancia acusó de robo en la elección al actual alcalde Adrián de la Garza.
En las primeras versiones de la posible alianza se mencionaba a De la Garza como potencial candidato, al ser el casi seguro candidato del tricolor y ante la ausencia de un candidato fuerte en Acción Nacional validado por el partido, no por la ciudadanía, pero esta opción se cayó antes de siquiera despegar; era mucho el resentimiento entre los panistas de la elección previa en Monterrey para siquiera ponerlo en la mesa de las negociaciones.
Finalmente, no hubo alianza entre el PRI y el PAN, y las razones reales sólo las saben los directamente involucrados. Lo que sí sucedió al final en esta negociación es que el tercero en la alianza, el PRD, que en el estado aporta una cantidad pequeña de votos se fue con los priistas. En el 2018 apenas tuvo 20 mil 947 sufragios en la elección de diputados locales, solo el 0.95 de la votación total, a muchos podrá sonar insignificante, pero en una elección cerrada puede ser la diferencia.
En la otra alianza que se concretó, la de Morena, PT, PVEM y Nueva Alianza, la única sorpresa es el partido ligado a los maestros, hubiera sido noticia que se salieran del redil de Morena alguno de los aliados de la 4T, dicho de otra manera ya se daba por descontado este acuerdo.
LA CHIQUILLADA
Cuando los partidos de poco arrastre electoral, conocida popularmente como “la chiquillada”, son parte de una alianza, la principal crítica es que solos difícilmente conseguirían mantener el registro y, por esa razón, buscan sumarse a una opción ganadora que les genere votos.
Sin duda que esta crítica es cierta, sobre todo, hace algunos años, pero se han hecho cambios en la legislación electoral que han eliminado abusos que se daban burlando la voluntad popular. Sólo para recordar, antes se votaba con un solo logo por los candidatos de la alianza y los partidos se repartían desde antes de la elección los votos,
garantizando que la chiquillada tuviera los votos suficientes para mantener el registro.
Por fortuna esto ya lo modificaron desde hace algunos años y, aunque vayan en alianza, en la boleta vienen por separado cada partido. Basta ver que en 2018, pese al arrastre de López Obrador, el Partido Encuentro Social perdió su registro, así como Nueva Alianza, que fue aliado con el PRI, perdió su registro nacional, pero mantuvo el registro estatal en Nuevo León.
A los partidos grandes como Morena, PAN y PRI, en el 2021, le sirven estás alianzas para hacerse de pequeñas cantidades de votos que en una elección cerrada es mejor que estén de su lado que con otro partido.
Además, hay aún un espacio en la Ley electoral que permite burlar la voluntad popular, como lo ha hecho AMLO al conseguir una mayoría "ilegitima" en el Congreso federal. Lo realizado por los amlistas no es un invento de ellos, es algo que de manera habitual hacen tanto el PAN como el PRI en elecciones locales y federales.
Es una operación muy sencilla, se ponen en los partidos chicos candidatos que en realidad son miembros del partido grande. ¿Cuál es el beneficio si como quiera lograrían el triunfo si fueran abanderados por el líder de la alianza? Basta ver lo que hizo Morena en 2018.
La Cámara de Diputados federal cuenta con 300 legisladores elegidos directamente por el ciudadano; los otros 200 se distribuyen en base al porcentaje de votación obtenida en todo el país, buscando que ningún partido tenga en la Cámara una representación superior a su votación en un 8 por ciento, considerando el total de los diputados.
En esa elección, el PES obtuvo a través de la alianza 56 curules con sólo el 2.4 por ciento de los votos, quedando fuera del reparto de plurinominales al perder el registro, y el PT con sólo el 3.9 por ciento de los votos accedió a 57 diputaciones de mayoría, pero no perdió el registro.
Morena, pese a tener el 37 por ciento de los votos, sólo obtuvo 105 diputaciones, al no contabilizar las otras 113 como de su partido le permitió acceder a más diputaciones plurinominales.
Ya que se sentaron el Congreso, es más, poco antes para conseguir controlar el dinero del Cámara de Diputados, se quitaron las máscaras y se fueron a Morena. Hoy en el PES permanecen 22 y en el PT 39, aunque para fines prácticos todos obedecen las órdenes de López Obrador.
GRANDES PARTIDOS
La alianza que estuvo cerca de concretarse la semana pasada entre el PRI y el PAN llama la atención porque, por un lado, está un partido muy golpeado electoralmente en el 2018, pero que ha logrado construir una candidatura con posibilidades reales de ganar la gubernatura; y, por el otro, está el partido con más apoyo hacia las elecciones del próximo año, de acuerdo a la mayoría de las encuestas difundidas las últimas semanas. En otras palabras, no parece necesaria una alianza para obtener el triunfo.
¿Qué es lo que detona el interés de hacerlo? Pues que existe la posibilidad real de que Morena y el Presidente utilicen todos los recursos a su alcance, legales y no legales, para hacerse de la gubernatura de Nuevo León.
Basta recordar lo dicho por la diputada por Sinaloa, avecindada en Nuevo León, Tatiana Clouthier al defender el agandalle de AMLO a los estados y municipios en el presupuesto del próximo año. "Nuevo León recibe más de 10 mil millones de pesos anuales de forma directa a través de 620 mil beneficiarios a través de programas sociales", imagine usted que a cada uno de estos beneficiarios les digan que si no votas por Morena los conservadores del PRI y del PAN te van a quitar este apoyo de nuestro Presidente.
Esta es la menor de las cosas a las que temen en ambos partidos y en amplios sectores de la sociedad, por eso, aunque existe la posibilidad real de obtener una victoria, quien piensa que si Clara Luz es la candidata de Morena tiene en triunfo asegurado pecaría de ingenuo, pero el hecho de que no hayan ido juntos PRI y PAN le hace menos difícil la victoria.
Si existiera la posibilidad de una segunda vuelta en la elección de gobernador, no hubiera sido necesario buscar una alianza: aunque no es imposible, es poco probable que el ganador de la elección obtenga más de la mitad de los votos a su favor.
Es una asignatura pendiente que sería prudente que, ante el nuevo escenario de tres partidos fuertes en el estado, debería ser considerada por la siguiente legislatura para evitar tener gobernadores que de origen son rechazados por la mayoría de los ciudadanos.
Hay dos hechos que creo conveniente resaltar. Aplaudo (independientemente de si lo obligaron o no) la decisión de Adrián de la Garza de hacerse a un lado; demostró, a diferencia de Samuel García, que lo importante no es llegar al poder, sino sacrificarse por un bien mayor pese a haber invertido tiempo y dinero.
Y también la bajada de Colosio de la carrera por la gubernatura en MC, refleja algo que muchos suponemos: las posibilidades reales de MC no son como las encuestas las ponen, aun con Colosio como candidato.
Hace algunos años, en una reunión en El Norte, una consejera comentó que los partidos son los únicos responsables de asignar a sus candidatos, los métodos es lo menos importante, pues deben buscar la mejor opción posible a su alcance, que al final del día al decidir su voto la gran mayoría de los ciudadanos no considera cómo llegó a la boleta al decidir su voto.
Independientemente de cómo alcanzaron la candidatura de su partido, usted tendrá el poder de decidir entre las opciones que llegaron a la boleta, lo ideal sería que su elección fuera en base a la mejor opción y no a la menos peor. En realidad lo peor sería dejar la decisión a otros y después arrepentirse de que hayan decidido mal de acuerdo a lo que usted quería. En 194 días es la fecha, no lo olvide.
Y también para que no nos olvidemos de otros asuntos relevantes. Que no se nos olvide que hoy se cumplen 10 semanas del mal llamado sorteo del avión presidencial y, hasta ayer, nuestro líder no había dado el informe económico.
¡Hasta la próxima semana!
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Los partidos políticos en San Luis Potosí han empezado a tomar decisiones que les permitirán ganar las elecciones del próximo año. En sus agendas de trabajo tienen en este momento dos prioridades: seleccionar a su candidato o candidata a la gubernatura y acordar alianzas interpartidistas.
A cara limpia. Las primeras definiciones.
Luego de meses de especulaciones en las que se le manejó como uno de los más probables candidatos a la gubernatura por parte de Morena, Gabino Morales Mendoza hizo pública su determinación de no postularse.
Pero esta definición política del joven funcionario no debe interpretarse como una renuncia para dejar de influir en las decisiones de su partido. Por el contrario. Va a seguir metiendo las manos. Así quedó de manifiesto cuando el pasado sábado 31 de octubre procedió a destapar al notario Leonel Serrato como precandidato a la gubernatura. No se sabe si contó con la anuencia del presidente de la república pero el lance fue una jugada audaz. Gabino no es tan ingenuo o temerario para desafiar al presidente López Obrador con esta iniciativa de destape. Es probable que por su trayectoria y conocimiento de los entretelones de la política local, Leonel Serrato cuente con la simpatía de AMLO para buscar la nominación y que Gabino solo este cumpliendo órdenes del presidente. Leonel es un Zoon Politikon brillante y valiente, con muchas cualidades que en campaña lo pueden convertir en un candidato muy competitivo.
Ahora los que deben estar preocupados son los otros aspirantes, Juan Ramiro Robledo, Ricardo del Sol, Primo Dothe y Toño Lorca.
En el PRI ya cuentan con su carta de navegación.
En el Partido Revolucionario Institucional ya hay una ruta crítica que orienta su actuación. Todo apunta a que su convocatoria será publicada en los próximos días. Hay la posibilidad de que haya un candidato o candidata de unidad. También es probable que el PRI firme una coalición o alianza con uno o varios partidos en la que se acuerde postular a un candidato muy competitivo, no necesariamente priista. Y aunque algunos militantes se molestarían por una decisión como ésta deben recordar las sabias palabras del célebre Giulio Andreotti, siete veces primer ministro de Italia cuando afirmaba con conocimiento de causa que el “poder desgasta, pero más desgasta no tenerlo”; por lo además la disciplina de los priistas es proverbial.
¡Todos para uno y uno para todos!
Movimiento Ciudadano, Conciencia Popular y Nueva Alianza podrían aliarse.
Cansado de ser comparsa el partido Movimiento Ciudadano está convencido de que “más vale ser cabeza de ratón que cola de león”. Así que muy ufano ha dado a conocer que por esta ocasión no hará alianza ni coalición con los partidos grandes. Eugenio Govea, coordinador estatal de este partido ha declarado en días recientes que: “Por instrucciones de la dirigencia nacional, no vamos a ir en alianza con ningún partido político nacional: ni con el PAN, ni con el PRI, ni con el PRD… ¡mucho menos con Morena! Sin embargo esta posición aún no es definitiva. Hay negociaciones con el PAN que podrían prosperar.
Por su parte Oscar Vera Fabregat, el operador y estratega del partido Conciencia Popular se deleita en sus cálculos. Afirma que el partido político que vaya en alianza con Movimiento Ciudadano, Conciencia Popular y Nueva Alianza ganará la gubernatura del estado. Vera Fabregat estima que estos tres partidos pueden ofrecer unos 150 mil votos. Se ve que está dispuesto a negociar, nada más que espera poder vender caro su amor.
El Partido Verde ya tiene precandidato.
En el partido del tucán ya tienen precandidato. El diputado Ricardo Gallardo Cardona se registró el pasado 2 de noviembre y anunció que partir del día 10 de este mes comenzará un recorrido por todo el estado para conocer las demandas y necesidades de los potosinos. El joven diputado anda muy echado pa´delante y confía en que logrará convencer a los electores de que ha llegado el momento de jubilar a la clase política que desde hace 90 años ha gobernado nuestro estado. Confía en que a pesar de algunas expresiones de rechazo al interior de Morena, al final, este partido acabará invitándolo a que sea su candidato a la gubernatura. Ha trascendido que el nuevo dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, promueve negociaciones que abran esta posibilidad. No hay que subestimar al diputado Gallardo que ha logrado sumar importantes apoyos en todo el estado.
En el PAN ya inició la cuenta regresiva.
El Partido Acción Nacional ya publicó su convocatoria el pasado 5 de noviembre y seis de los siete aspirantes a la gubernatura mantienen vivas (hasta ahora) sus aspiraciones; Alejandro “Boris” Lozano no quiso seguir adelante, desertó. Sonia Mendoza, Marco Antonio Gama y Xavier Nava ya se han registrado y el resto tienen hasta el día 11 de noviembre para hacerlo. La selección del precandidato (a) a la Gubernatura será mediante el método de votación por militantes. La contienda interna inicia el 15 de noviembre y termina el 8 de enero del 2021. La elección tendrá lugar el domingo 10 de enero. Sólo podrán votar los que aparezcan en el Registro Nacional de Militantes (6,873 en total).
Adicionalmente el PAN está decidido a encabezar un Frente Amplio de Partidos para ir a las elecciones de 2021. Consideran los estrategas del PAN que de esta forma pueden derrotar a Morena que es considerado el enemigo a vencer. Juan Francisco Aguilar Hernández, presidente del PAN en el estado ha iniciado negociaciones con el PRD, Movimiento Ciudadano, Partido Conciencia Popular y Nueva Alianza para postular a un candidato o candidata común a la gubernatura. Asimismo ha dejado abierta la posibilidad incluir a otros partidos como el PRI.
El PAN se ve fuerte y está actuando con inteligencia.
Como puede observarse, el proceso electoral 2020-2021 ya empieza a levantar el vuelo.
Desde hace meses se sabía que Juan Ramiro Robledo era una de las opciones más factibles de Morena para buscar la gubernatura. JR, como le dicen sus amigos, es un político de peso completo, un profesional de la administración pública que es amigo y aliado del presidente de la república desde hace años.
En esta coyuntura de sucesión gubernamental JR es el Caballo Negro que se había mantenido oculto para aparecer en el momento preciso, “ni antes, ni después”, como recomendaba Don Jesús Reyes Heroles. No es desatinado afirmar que con la experiencia y sagacidad política del presidente López Obrador le haya recomendado a JR esperar hasta el último momento para dar a conocer sus aspiraciones, es decir, hasta que recibiera la señal de Palacio Nacional. El presidente lo estaba cuidando. Querían evitarle un desgaste prematuro.
Cuando hace unos meses se le preguntaba a Juan Ramiro si quería ser gobernador, siempre contestaba con evasivas o de plano negaba esta posibilidad. Pero en su fuero interno siempre acarició la idea de dar una nueva batalla para cumplir su sueño de gobernar a los potosinos y hacer realidad las políticas del gobierno de la Cuarta Transformación.
Méritos y capacidad no le faltan. Es un hombre preparado, honesto y con una larga trayectoria como legislador y funcionario público. Comparado con los otros aspirantes de Morena, Juan Ramiro es el más capacitado para gobernar. Es licenciado en Derecho por la UASLP, ha sido diputado local y federal, senador de la república, secretario general de gobierno, subsecretario de gobernación en el gobierno federal y hasta hace poco se desempeñaba como presidente del Tribunal Estatal de Justicia Administrativa.
Toda su vida se preparó para llegar a Palacio de gobierno. En dos ocasiones casi lo consiguió cuando aún militaba en el PRI. Pero sus aspiraciones se vieron frustradas. Y a pesar de que hace años renunció al tricolor, JR sigue contando con la simpatía de grandes segmentos del PRI.
Muchas veces se ha comprobado que en política las circunstancias hacen al candidato, y hoy, todo conspira en favor de Juan Ramiro. Se están armonizando diversas variables que favorecen su legítima aspiración de llegar a la gubernatura.
La posible candidatura de Juan Ramiro debería preocupar a los altos mandos del PRI. Muchos militantes de este partido podrían verse atraídos por su perfil y antecedentes en el tricolor. Puede quitarles votos.
“Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”. (José Ortega y Gasset)
El mayor peligro que amenaza la posibilidad de que Juan Ramiro Robledo sea el candidato de Morena es que este partido sea incapaz de gestionar con éxito y sin rupturas la elección de su candidato. En términos dialécticos puede afirmarse que hoy se vive al interior de Morena una agudización de las contradicciones que amenazan con provocar un rompimiento de dimensiones desastrosas. Morena es en estos momentos una Torre de Babel; se escenifica un nuevo episodio de luchas intestinas que pueden dañar el proceso de selección de su candidato. Hay demasiada pelotera entre sus tribus. El nuevo dirigente de Morena, Mario Delgado Carrillo, entró con el pie izquierdo al pactar prematuramente alianzas polémicas. Quiso imponer una coalición con el Partido Verde Ecologista y provocó una rebelión de las bases y liderazgos morenistas de San Luis Potosí que se sintieron ignorados y ultrajados. El centralismo insensible del nuevo líder menospreció la capacidad de reacción y resistencia de los militantes potosinos. Delgado Carrillo pensó que podía pasar por encima del Consejo Estatal que ya había decidido rechazar la alianza con el partido del Tucán. Pero este domingo 15 de noviembre el Consejo Nacional de Morena -máximo órgano de decisión de ese partido- metió el freno y acordó declararse en sesión permanente para continuar las negociaciones y decidir si va o no con el Verde. Este martes 17 de noviembre habrá definiciones.
Ante un ambiente exacerbado como el que hoy se vive en el partido Movimiento de Regeneración Nacional las capacidades mediadoras de Juan Ramiro pueden calmar las embravecidas aguas en las que navega el barco morenista. JR tiene una mano izquierda muy fina, sabe conciliar, unir y resolver problemas y momentos de tensión.
Los moderados de Morena coinciden en que urge una cruzada de pacificación al interior de su partido. Es apremiante que los militantes de Morena se serenen. De lo contrario se debilitarán y sus adversarios tomaran ventaja.
Pronto sabremos en que acaba este desencuentro en las filas de Morena.
El gobernador Juan Manuel Carreras, a través de la Secretaria General de Gobierno, está promoviendo iniciativas que ahuyenten la aparición de conflictos, tensiones y rupturas de la legalidad durante el proceso electoral 2020-2021.
Como antídoto se está proponiendo la firma de un Pacto de Civilidad para exorcizar los demonios que suelen emponzoñar la competencia electoral.
Está probado que en temporada de elecciones las pasiones se desbordan, las desconfianzas están a flor de piel y la violencia puede desbordar los cauces institucionales. La estabilidad social se ve amenazada y la capacidad de administrar el conflicto puede estrecharse. Por ello, los operadores políticos del gobierno federal, estatal y municipal deben estar alertas para anticiparse a cualquier escenario de ingobernabilidad.
¿Cuáles son algunos fenómenos que pueden poner en riesgo la gobernabilidad en este tiempo de elecciones?
Veamos.
Gobiernos imparciales y eficientes.- Los partidos políticos y sus candidatos esperan del gobierno un compromiso de no intervención. Los gobernantes están obligados a ser neutrales. No deben intervenir para influir en el sentido del voto. Les corresponde vigilar que no haya un uso electoral de las arcas públicas, de los programas asistenciales o de la obras de infraestructura en favor de algún partido o candidato. Si se permiten estas deviaciones la cuerda puede tensarse provocando que surjan denuncias de una “elección de Estado”. Esto puede ocasionar que surjan violencias en las calles y plazas públicas, tomas de edificios, bloqueo de vialidades, así como acusaciones en los medios de comunicación.
Inseguridad y grupos del crimen organizado.- Una de las mayores amenazas a nuestra democracia y por añadidura al proceso electoral, es la eventualidad de que el crimen organizado decida apadrinar candidatos, sobre todo en los municipios. Para estas bandas criminales el control del territorio municipal es fundamental para que sus negocios prosperen.
Frente a este riesgo los partidos tendrán que ser excesivamente cuidadosos al seleccionar a sus candidatos. Deberán investigar todos los antecedentes personales, familiares, patrimoniales y de negocios de sus abanderados para descartar cualquier nexo directo o indirecto con el crimen organizado.
Y en cuanto a las autoridades federales y estatales de seguridad pública están obligados a elaborar mapas de riesgos que permitan identificar y desactivar la incidencia de grupos criminales en el proceso electoral. Este trabajo deberá ser focalizado municipio por municipio y distrito por distrito. También será de vida o muerte contar con un plan integral que frene los altos niveles de inseguridad que nos han estado golpeado en los últimos meses, así como una estrategia de protección de los candidatos.
Autoridades Electorales siguiendo la ruta del dinero.- El INE y el CEEPC a través de sus contralorías internas y comisiones especializadas, deberán ser inflexibles en el control del dinero que gasten los partidos y sus candidatos. Transparencia y redición de cuentas se debe exigir a todos los competidores. Vigilancia en tiempo real y medidas coercitivas para impedir que el dinero sucio entre a las campañas.
Violencia política contra las mujeres.- En el proceso electoral 2020-2021 la lucha contra la violencia política por razones de género debe ser prioritaria. Ahora que los partidos políticos están obligados a postular un 50% de mujeres en todos los cargos de elección popular la presencia de las féminas será abundante. Partidos políticos, autoridades electorales y judiciales deben ser implacables con quienes ejerzan violencia contra las mujeres en el proceso electoral. ¡Tolerancia Cero! Si se esconde o permite esta violencia los grupos feministas, anarquistas y los defensores de los derechos humanos estarán prestos para actuar con métodos radicales y estridentes.
El rol de las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación.- El Pacto de Civilidad que se está promoviendo deberá involucrar a las organizaciones de la sociedad civil y a los medios de comunicación.
Las ONG´s deben convertirse en estrictos vigilantes de las autoridades electorales para se conduzcan con apego a los principios que rigen la materia electoral (legalidad, imparcialidad, objetividad, certeza e independencia); deben además estar alertas para que los partidos, candidatos y el gobierno respeten la ley, así como estar preparados para denunciar y frenar las guerras de estiércol que habitualmente utilizan los que compiten.
En cuanto a los medios de comunicación lo deseable sería que dieran voz a todos y que estimulen un debate público civilizado, de argumentos y propuestas.
Como puede notarse a través de estos ejemplos las variables que pueden atentar contra la gobernabilidad y la calidad de la democracia existen. Por eso es más que necesario un Pacto de Civilidad que permita espantar al fantasma de la ingobernabilidad.
- Los gobernadores de la Alianza Federalista jugaron su última carta, ante la cerrazón del Presidente.
- Buscan traer al terreno local a legisladores federales a responder.
Edmundo Crespo Ruiz
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"La principal función de un diputado federal es defender los intereses de quienes representan, no de qué partido o de qué color es su condición política”.
- Jaime Rodríguez a los 21 Diputados federales de Nuevo León. 6 de noviembre 2020.
La petición de una distribución más justa y equitativa de los recursos fiscales que han hecho desde hace meses los 10 gobernadores de la Alianza federalista, ha ido subiendo de tono en los últimas semanas ante los recursos financieros que ha demandado la contingencia sanitaria y la cerrazón del presidente Andrés Manuel López Obrador a dialogar con ellos.
La posición inicial de nuestro líder ante la petición de los aliancistas, que escribí el 21 de abril, "hasta que llegó López Obrador, ningún presidente se había agandallado todos los fondos disponibles como lo hizo AMLO desde el año pasado, prácticamente mandó a muchos municipios y gobiernos estatales a la falta de pago de lo más básico. Y siempre se defendió con el mismo argumento: 'les he dado en tiempo y forma lo que la ley me obliga', en otras palabras el resto es para mí, yo cobro, es mío", ha ido más allá en las últimas semanas, se ha negado a recibirlos porque puede dañar la investidura presidencial, en otras palabras no son iguales: él es superior. Además de que en las mañaneras les ha enviado un mensaje muy claro, si no les gusta cambien la Constitución, pequeño detalle sus serviles diputados tienen una mayoría 'ilegitima' lo que hace imposible esa propuesta.
Solo para que no se nos olvide, voy a volver a mencionarlo: el 54.7% de los electores votó en 2018 por diputados de partidos no afines al lopezobradorismo, con argucias legales y una alianza con el Partido Verde, que apenas mantuvo su registro con el 2.55% de los sufragios, hoy tiene 333 diputados, el 66.6% de la Cámara de Diputados con solo el 48% de los votos para esos cuatro partidos. En otras palabras una mayoría 'ilegitima'.
Volviendo al tema, la situación financiera en los estados se ha agravado de abril a la fecha, por un lado el gasto extraordinario que han tenido que hacer para enfrentar la contingencia y por el otro la caída en los ingresos derivados del frenón económico. Pero no solo esto, el panorama luce desolador al ver la actitud del presidente y su secretario de Hacienda que ahonda esta crisis 'agandallando' para el 2021 aún más a los estados.
Ya en Nuevo León han alertado que pese a detener la gran mayoría de los proyectos y hacer un plan de austeridad ya casi no hay recursos para hacer frente a la pandemia, y de lo gastado el gobierno federal hace como que la virgen le habla y nuestro líder sale con lo mismo "yo no les debo nada les estoy dando lo que la ley me obliga", y sentencia "si no les gusta, que cambien la Constitución".
Ante lo apremiante de la situación los gobernadores dejaron caminando a paso lento, pero avanzando, su posición sobre la revisión de la relación fiscal de los estados y la federación. No está en pausa tan es así que van avanzando las consultas en los estados, a las que retó AMLO a los gobernadores para minimizar su reclamo.
Lo que urge es el 2021, al proponer que se destinara en el Presupuesto de Egresos del 2021 lo mismo que este año a los estados, tanto en recursos directos como en gasto federalizado; López Obrador les dijo que eso no era con él, que era un asunto de los Diputados.
Y como la urgencia no es solo una bravuconada sino que hay elementos suficientes, el pasado viernes se apersonaron los gobernadores de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca; de Chihuahua, Javier Corral; y de Coahuila, Miguel Riquelme en la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados y les entregaron una propuesta de reasignación del presupuesto del próximo año, donde solicitan que se reasignen 182 mil 937 millones de pesos, buena parte de estos recursos son ejercidos por el gobierno federal pero está concentrándolos en sus megaobras y programas sociales.
Si desea ver detalles de la propuesta de presupuesto equilibrado está disponible en http://bit.ly/PropuestaAFPresupuestoJusto2021.
Lo relevante es que esta discusión que se había mantenido en el ámbito federal con el ejecutivo, los gobernadores la están convirtiendo ahora en un asunto local, los diputados federales de Morena, PT, PES y PVEM tienen nombre y apellido y vida social y política en sus estados.
Sabiamente ya hicieron a un lado la confrontación con el presidente, de ahí por lo menos para el 2021 no van a obtener nada, pero de los diputados sí, o al menos esa es su apuesta.
En esos 10 estados 55 legisladores amlistas y sus familias viven y tendrán que responder a sus electores, vecinos y amigos por qué prefieren destinar recursos a proyectos tan lejanos a sus electores en vez de apoyar a los ciudadanos que los eligieron.
Aunque la apuesta se antoja limitada ante la aplastante mayoría 'ilegitima' de 333 diputados, hay otras cuatro estados panistas que han mostrado desde antes apoyo a este movimiento, además la propuesta no afecta a ningún estado, a la mayoría le genera más recursos, si los gobernadores no afines a AMLO toman como suya esta propuesta pueden conseguir lo que hoy es impensable, que los diputados lopezobradoristas antepongan los intereses de los ciudadanos que los eligieron a los del presidente.
Sería ganancia si los diputados al menos tuvieran que razonar su voto, en la balanza seguramente pondrían que en el 2018 AMLO los puso en la boleta y que debido a la ola proamlo los electores votaron por ellos, en realidad muchos eran y son desconocidos para los electores, por eso obedecen a su líder sin temor. Ahora deben decidir entre dar la espalda a su líder o a los ciudadanos que representan, y además pensar en el 2021.
Si apoyan a AMLO, podrían a lo mejor conseguir aparecer en la boleta, pero ¿con qué cara pedirían el apoyo ciudadano si estando en la Cámara les dieron la espalda?, y si apoyan a sus representados difícilmente aparecerán en la boleta en el 2021, ¿qué cree que harán?
Solo para no dejar de lado el tema del pacto fiscal, en estas últimas semanas los gobernadores han sido muy claros no buscan salir del pacto federal, este es un asunto fiscal, que aunque la idea no es tampoco salirse del pacto fiscal es una opción a evaluar.
Y su propuesta no es contra los otros estados, es que se pase del actual 20-80, donde 1 de cada cinco pesos recaudados va a las finanzas estatales y municipales, a un 30-70, asegurándose que ningún estado ni municipio reciba menos en términos reales. El único afectado es AMLO, que despertó este movimiento al menospreciar a los gobernadores y sus gobernados.
Los morenistas, liderados por el presidente y su secretario de Hacienda los descalifican con el hecho de que la fórmula actual la aprobaron los panistas y priistas durante el gobierno de Felipe Calderón, lo que no dicen es que el gasto federalizado se distribuía de una manera más equitativa y en muchos casos compensaba el efecto negativo de la fórmula, además de que había fondos de emergencia con reglas muy claras para enfrentar algunas contingencias.
En 208 días usted tendrá la oportunidad de apoyar lo que crea que es mejor para este país y su estado: un gobierno que centralice los recursos y los poderes o uno que pueda ser limitado desde la Cámara de Diputados para buscar un mejor trato a todos los estados y municipios. La decisión es suya. El no participar también es una decisión, no una excusa.
No crean que como la semana pasada me ausente, una disculpa a mis tres fieles lectores, se me ha olvidado que hoy se cumplen 8 semanas del mal llamado sorteo del avión presidencial y, hasta ayer, nuestro líder no había dado el informe económico. Y de la venta de la aeronave ni hablar.
¡Hasta la próxima semana!
- Ante la urgencia por disponer de más recursos y su animadversión a los empresarios, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador da señales de terrorismo fiscal.
Por Edmundo Crespo Ruiz
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"La probabilidad de que ganemos es muy alta. Se trata de empresas que finalmente son grandes, cotizan en la Bolsa y tampoco les conviene estar en medio de un escándalo, porque ello tiene repercusión directa en su imagen y afecta (el precio de) sus acciones".
- Raquel Buenrostro, jefa del SAT en entrevista con La Jornada.
Hace una semana, la Asociación Americana de Abogados (ABA por sus siglas en inglés, American Bar Association) envió una carta al Presidente Andrés Manuel López Obrador, corta, pero contundente, del terrorismo fiscal que desde su óptica están sufriendo los contribuyentes por parte del Sistema de Administración Tributaria, mejor conocido como el SAT.
A primera vista, el común de los ciudadanos dirá: "excelente lo que hace la jefa del SAT, Raquel Buenrostro, es su obligación aplicar la Ley a rajatabla sin ningún privilegio y cobrar la mayor cantidad de impuestos posibles, que tanta falta nos hacen". Sin duda que la baja recaudación en México es reflejo de la evasión generalizada de impuestos, todos sabemos que es un deporte nacional tratar de pagar lo menos posible de impuestos y esto pasa por cosas tan pequeñas y cercanas, como cuando preferimos en algunas transacciones pagar en efectivo en vez de tener que pagar un 16 por ciento de IVA, se pueden sacar mil excusas, pero al final del día no se paga ese impuesto.
Si trasladamos esa conducta personal a empresas establecidas, sin duda que buscarán la manera de pagar menos impuestos, la gran mayoría de las veces utilizando los elementos que la misma ley tiene, por ejemplo al permitir que unos gastos sean deducibles de manera más rápida y efectiva para el empresario o para el mismo trabajador, sin burlar la ley, claro.
Si a algo le temen los pequeños y medianos empresarios son a los inspectores del IMSS y al SAT, ya que cuentan con herramientas legales que pueden cerrar su empresa a la más mínima sospecha, aunque esta sea infundada, por eso se dan muchos casos de extorsiones por parte de funcionarios de esas dependencias.
Y a medida que se va adentrando a empresas más grandes, la complejidad de la legislación tiene diferentes caminos para generar obligaciones fiscales. Esto es provocado en muchas ocasiones por diferentes interpretaciones de la ley, por desconocimiento o por exceso de conocimiento de una de las partes, por esta razón acaban en largos y costosos litigios.
Ante esta situación, me surge una pregunta muy sencilla: si la corrupción era la divisa de cambio en los gobiernos anteriores, ¿para qué gastar en litigios? No sería que a lo mejor sí tenían razón los empresarios.
Cumpliendo con su responsabilidad, el SAT utiliza las herramientas que tiene a la mano para la cobranza de esos impuestos. El problema es que de acuerdo a lo denunciado por la ABA, y sospechado por muchos desde hace algunos meses cuando comenzaron a pagar los grandes contribuyentes que tenían diferendos multimillonarios con el SAT, el organismo está pasando por encima de derechos fundamentales; en otras palabras, está casi extorsionando.
Entre mayo y junio, se hizo público que América Móvil, Walmart de México, Femsa, IBM de México, Toyota y Minera Fresnillo pagaron más de 30 mil millones de pesos de impuestos, que de acuerdo a sus cuentas no debían de haber pagado, y que correspondían a diferendos de años anteriores. Estos hechos se dieron tras la presión que ejerció nuestro líder en las conferencias matutinas contra 15 grandes empresas que tenían diferendos cercanos a los 50 mil millones de pesos con el gobierno.
Cuando se difundió el acuerdo de Walmart, el presidente agradeció "mi reconocimiento a Walmart, porque estamos hablando de una empresa de regular tamaño, pudieron contratar a los mejores abogados y fiscalistas, irnos a tribunales. En vez de eso, decidieron revisar las cuentas y aceptarlo". Sin duda que esto despertó sospechas, ¿por qué renunciarías a una asesoría profesional en un asunto tan cuantioso?
La carta de la semana pasada de ABA denuncia tres presuntas conductas que está aplicando el actual gobierno para cobrar a los contribuyentes: 1.- Algunos funcionarios de alto nivel del SAT han manifestado que los abogados son un obstáculo para los objetivos de transformación del actual gobierno mexicano (agregaría que hasta nuestro líder los ha acusado de promover la evasión fiscal); 2.- Los funcionarios del SAT han pedido que las personas o empresas que señala de que no han cumplido con sus obligaciones fiscales, se abstengan de buscar representación legal y, en su lugar, se acerquen directamente con el SAT para corregir las faltas y pagar (también agregaría que AMLO lo ha dicho en reiteradas ocasiones en sus gustadas mañaneras); y 3.- La Procuraduría Fiscal de la Federación está iniciando o amenazando con iniciar investigaciones penales como táctica de negociación para presionar a personas o entidades para que corrijan cualquier mala conducta tributaria que perciban se ha cometido.
En cuanto al tercer punto, basta leer la respuesta del SAT de la semana pasada a este señalamiento: "una de las grandes prioridades del Gobierno mexicano y de su ciudadanía es perseguir penalmente las conductas criminales. Por lo tanto, la Procuraduría Fiscal de la Federación aplicará todo el rigor de la ley en contra de quienes pretenden burlar sus obligaciones fiscales", es decir, su postura no es negociable: hay sospecha de conducta, antes de cualquier explicación, la denuncia está en la mesa, el contribuyente decide: ¿o paga o cárcel?
Voy a hacer una analogía muy sencilla: usted trabaja en una empresa ganando 10 mil pesos mensuales, por error un mes le pagan 1 millón de pesos, usted es de las personas que no checa el saldo de su cuenta y sólo utiliza la tarjeta para pagar sus gastos asumiendo que cada mes le pagan puntualmente. Y la nómina de su empresa es tan grande que no les brinca el error hasta varios meses después, usted les reembolsa el dinero, pero por desgracia no cancelan el recibo con el que se hizo la transferencia.
Tiempo después se apersona en su domicilio un empleado del SAT, usted lo recibe, y el funcionario le dice que "debe presentarse al siguiente día a las 10:00 horas en la oficina local para ver su caso. No nos declaró un millón de pesos y por concepto de ISR y accesorios nos debe 700 mil pesos. Lo esperamos mañana, por cierto, no vaya con abogados porque esos dificultan todo y si va con uno no lo vamos a recibir". Usted llega al siguiente día con toda la preocupación encima, y lo recibe nada menos que el jefe de la oficina local, amablemente lo pasa a su despacho y le dice: "mira, es evidente que nos estás ocultando tus ingresos, asumimos que así como ese mes en otros meses te han pagado esa cantidad, pero en efectivo, pero ese mes se equivocaron y te pagaron con transferencia. Te vamos a meter a la cárcel asumiendo que tu ingreso mensual estos años ha sido de 1 millón de pesos y no de los 10 mil que nos declaras, o bien si prefieres páganos los 700 mil y ahí muere", ¿usted qué haría?
En teoría algo así están haciéndole a los contribuyentes, basta ver la frase que cito al inicio de este artículo que es muy reveladora sobre el preceder del organismo que encabeza Raquel Buenrostro, eso lo declaró cuando consiguió que los grandes contribuyentes pagaran, ¿qué les puso en la mesa que hubiera provocado que las acciones de sus empresa cayeran?, ¿a quién amenazaron de llevar a la cárcel?, ¿qué habría provocado un escándalo?
Estas herramientas para aumentar la recaudación las obtuvo López Obrador gracias a una mayoría 'ilegítima' que tiene en la Cámara de Diputados. No hay que olvidar, por mucho que se diga lo contrario, más de 30 millones votaron por AMLO para la presidencia, un 53.2% de los votos, pero esos no votaron por los candidatos a diputados de los partidos que lo postularon, sólo el 45% los apoyó.
En 222 días usted tiene la oportunidad de ahora sí legitimar la mayoría que tienen los diputados de López Obrador o bien quitarles esa mayoría en las urnas. La decisión es suya, pero sólo vale si vota.
La cruzada del combate a la corrupción del actual gobierno pasa por la transparencia. Que el tiempo no lo borre de su memoria, hace 6 semanas se celebró el mal llamado sorteo del avión presidencial y, hasta ayer, nuestro líder no había dado el informe económico.
¡Hasta la próxima semana!
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