- La derrota de Morena del pasado domingo despertó su peor temor para el 2021: que la oposición no esté 'moralmente' derrotada.
Edmundo Crespo Ruiz
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Tardó más Morena en aceptar la derrota en las elecciones del pasado domingo en Coahuila e Hidalgo, bueno, en realidad, hasta ayer no la había aceptado, que el jefe de campaña de Morena para el 2021 en tomar acciones para evitar un desaguisado el próximo año.
Ayer, estaba por terminar el artículo de esta semana sobre un nuevo impuesto, que el Secretario de Hacienda Arturo Herrera le llama cuota compensatoria para 'cumplir' la promesa de no aumentar los impuestos, pero en realidad sería un alza adicional al ya alto nivel en que se encuentra el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a los combustibles, que en la práctica sería deslizar quincenalmente el precio de los combustibles en base a la inflación.
De entrada, en enero se daría un alza (no muy grande, pero alza al fin) para regresar la gasolina al máximo precio que ha tenido en el actual gobierno más la inflación acumulada desde entonces, otra vez nuestro líder no faltaría a su palabra, no habría aumentos a los combustibles por arriba de la inflación.
Para no hacer el cuento largo, iniciaría en 20 pesos en el 2021 y se ajustaría cada quincena que se reporte la inflación, aunque el precio bajara en el mundo, cosa por desgracia probable suceda ante la posibilidad de una segunda ola de la pandemia.
Aunque nuestro líder nunca dijo que eliminaría las reducciones que se derivarían de las caídas en los precios internacionales, sí presumió en el primer semestre de este año como suya la baja que se dio por esta causa.
Pero esa propuesta ya no existe más, al menos para el 2021, después de la sorpresiva y humillante derrota sufrida el pasado domingo por Morena ante "los moralmente derrotados"; en menos de 24 horas dieron marcha atrás a esa idea.
Las cifras preliminares adelantan que el PRI habría ganado los 16 distritos locales en Coahuila, gobernado por ese partido, y en un lejano segundo lugar de votación se ubicó Morena con menos de la mitad de los votos obtenidos por el tricolor.
Mientras, en Hidalgo, también gobernado por el PRI, se renovaron los 84 ayuntamientos ganando el tricolor en 32 municipios, muy lejos del PRD que se convirtió en segunda fuerza al ganar en siete, y Morena habría ganado en seis municipios.
La sola intención de fijar un desliz quincenal tras un aumento en el precio de los combustibles reflejaba que López Obrador pensaba que tenía el control hacia la elección del 2021.
Su pronta reacción refleja, sin duda, que ya se dio cuenta que no estaba en lo correcto, y "sus datos" no eran tan buenos.
La mayor divisa para nuestro líder y sus partidos, que ahora ya son seis con los tres autorizados la semana pasada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, hacia la elección de la Cámara de Diputados el 2021 es la desesperanza de la oposición "moralmente derrotada".
La victoria del PRI del domingo les da una esperanza a todos los que están decepcionados del actual gobierno y también preocupa a los que se sentían seguros, de ahí su importancia para lo que viene.
Recuerde en 229 días su voto cuenta, si vota sí, sino pues no, seguramente diría el filósofo de Güémez.
Por cierto, hace 5 semanas se celebró el mal llamado sorteo del avión presidencial y, hasta ayer, nuestro líder no había dado el informe económico.
¡Hasta la próxima semana!
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- Destrozar lo que puede estar corrupto en vez de sanarlo, solo refleja que lo importante no es combatir la corrupción, sino destruir lo que no es obra de él.
Por Edmundo Crespo Ruiz
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"(Los que defienden a los fideicomisos y fondos) da la impresión de que son como paladines de la defensa del pueblo y no, lo que están defendiendo es al régimen corrupto que existía y que queremos erradicar por completo", Andrés Manuel López Obrador, 8 de octubre de 2020.
Nadie en su sano juicio puede estar en contra de que se combata la corrupción, por eso muchos cuestionan, y en ocasiones descalifican, a los que osamos ir en contra de una decisión de nuestro líder para "combatir" eso que tanto ha dañado y empobrecido a nuestra sociedad (no estoy seguro que la corrupción sea el principal culpable de ese mal, pero en estos tiempos es el villano favorito y, si no estás de acuerdo eres un corrupto).
La semana pasada volvimos a esa misma situación, en realidad creo que nunca hemos salido, al aprobar los diputados de Morena y sus aliados del PT, PES y PVEM, la desaparición de 109 fondos y fideicomisos, que actualmente tienen recursos cercanos a los 68 mil 500 millones de pesos, y que serán entregados sin ningún control a López Obrador, que podrá disponer de ellos en lo que le convenga a sus intereses.
Mucho se ha dicho y escrito cuestionando la medida, y, si se acaba finiquitando en el Senado, los efectos a lo mejor nunca los veamos porque no somos los directamente afectados, y si nos llega a afectar a lo mejor ni nos demos cuenta que fue por esta decisión y culparemos en su momento a autoridades locales en vez de voltear al inquilino de Palacio Nacional; seguramente, él no sólo se lavará las manos, culpará a otros bajo el argumento de la austeridad, que con ella para todo alcanza.
El principal argumento de nuestro líder sigue siendo el mismo: el cáncer de la corrupción. Pero con el excelente diagnóstico y las medidas fuertes para enfrentar este mal que acostumbra, sólo me imagino una situación como la siguiente: usted llega con el experimentado Doctor López (no Gatell, Obrador) con evidente infección en la uña del dedo gordo del pie izquierdo, que puede ser sanada extirpando la uña y con un tratamiento que incluya antibióticos y todos sus debidos medicamentos y cuidados que permitirán que la uña se regenere y usted vuelva a caminar con normalidad en unas semanas. Además, se tiene la certeza de que esta infección fue adquirida al utilizar los tenis que ha usado en los últimos meses, se destruyen éstos y se compran unos nuevos percatándose que no se vuelva a infectar.
El implacable Doctor López, que gracias a una beca pública que no le exigía ningún requisito pudo acabar sus largos estudios universitarios en la UNAM, decide amputarle los dos pies, eso garantiza que ya no se le infectarán las uñas de sus pies. Tampoco caminará, pero eso no importa.
Y los tenis, se queda con ellos les pone un spray 'desinfectante de la 4T' y los dará a otra persona, que a lo mejor se vuelve a infectar, pero eso tampoco importa: esa persona en principio va a agradecer a López que se los regaló. Y si se llegara a infectar, ojalá y sea hasta después de las elecciones del 21, para contar con ese voto en las cuentas morenas, si por desgracia se infecta antes pues fueron los conservadores que "conservaron" viva la infección en los tenis.
A lo mejor fui muy burdo, pero si de algo estoy convencido es que el interés superior del presidente de todos y cada uno de los mexicanos (menos los que no están de acuerdo con él) no es combatir la corrupción, sino destruir todo lo que se haya construido en anteriores gobiernos que evidencie que las cosas funcionaban, y siguen funcionando, sin necesidad de agradecerle a él su enorme benevolencia.
El país ideal para él es aquel donde todos y cada uno de los mexicanos agradezcamos las oportunidades y cosas que nuestro líder moreno nos da. Y que cada día nos despertemos no sólo con la idea de ir a trabajar y dar lo mejor de nosotros para sacar adelante a nuestra familia, sino de contribuir con nuestro esfuerzo a que él, que sí es justo, tenga más recursos para dar y repartir entre los más necesitados y olvidados de nuestra patria.
Si en realidad López Obrador quisiera combatir la corrupción, primero empezaría por informar lo que hace el actual gobierno. Que no se nos olvide que hace 28 días se celebró el mal llamado sorteo del avión presidencial y, hasta ayer, nuestro líder no había dado el informe económico, que debería de ser piedra angular en su cruzada contra la corrupción.
Y apunte en su agenda, en 236 días puede hacer su parte de la historia, la que usted decida... Después no se queje.
¡Hasta la próxima semana!
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Los resultados de las elecciones en Coahuila e Hidalgo han sacudido a generales y tropa de Morena. Están pasmados. No lo pueden creer. Se resisten a aceptar que los votantes les hayan dado la espalda.
El triunfo del PRI en ambas entidades fue contundente. En Coahuila el tricolor se llevó el carro completo, gano 16 de las 16 diputaciones locales en disputa. Y en Hidalgo el partido que lidera Alejando Moreno conquistó la mayoría de los municipios, 32, según los resultados preliminares del Instituto Estatal Electoral de esa entidad, incluidos los más importantes y con más electores como Pachuca (la capital), Mineral de la Reforma, Tulancingo, Tizayuca y Actopan.
Las primeras reacciones de los dirigentes partidistas morenos han sido de sorpresa y negación de la realidad. Esperaban el hundimiento del PRI y la confirmación del poderío de Morena. No fue así. Los pronósticos sobre su ruina no se cumplieron. Este hecho incontestable provocó la furia y descalificación del líder de Morena, Alfonso Ramírez Cuellar, quien lejos de aceptar el áspero mensaje de la derrota, desautorizó los resultados y trato de justificar su incapacidad y falta de liderazgo inventando pretextos que le quiten responsabilidad por el naufragio que ha sufrido el barco que comanda.
Hay varias interpretaciones que pueden explicar lo que paso en estas elecciones.
Primera-. Los electores enviaron un mensaje de rechazo a Morena. Les hacen saber que la fidelidad de los votantes no es eterna y que en cada elección los partidos y sus candidatos son evaluados para decidir si los premian o castigan. Ha quedado claro que una cosa es el carisma y arrastre que distinguen al presidente López Obrador y otra muy distinta la opinión que los ciudadanos tienen de Morena como partido, protagonista durante meses de escándalos, incongruencias, divisiones y sobradas muestras de incapacidad como alternativa de gobierno.
Segunda-. Esta vez la influencia de López Obrador no estuvo en la boleta. Por sí solos los candidatos del partido guinda no son capaces de ganar elecciones.
Tercera-. Morena es frágil, se le puede derrotar. Se ha derrumbado el mito de que el Partido Movimiento de Regeneración Nacional es indestructible y que fatalmente está destinado a ganar elecciones. Los electores no son tontos y saben evaluar a partir de resultados.
Cuarta-. Se confirma que en las elecciones estatales y municipales los ingredientes específicos son determinantes para ganar o perder. Es decir, cuenta, y mucho, la circunstancia local. Así que para entender lo que pasó en Coahuila e Hidalgo hay que hacer un análisis concreto de la situación concreta.
Quinta-. El gran perdedor de las elecciones del pasado 18 de octubre es Morena por andar creyéndose el cuento de que por estar en el poder tienen votantes cautivos y triunfos asegurados.
Sexta-. La derrota sufrida es un mensaje poderoso y de alerta temprana para el engañoso optimismo de los líderes y seguidores de Morena que creen que pueden ganar en automático cualquier elección. Ahora, derrotados y sentados bajo el ramaje del árbol de su noche triste deben reflexionar, ser autocríticos, dejar el voluntarismo, la soberbia y la ingenuidad para entender que las circunstancias políticas han cambiado y que lo que puede venir en las elecciones del 2021 puede ser un paquete de sorpresas desagradables.
Séptima-. Específicamente, aquí en San Luis Potosí donde todo es guerra de tribus, los líderes de Morena deben aprender que las divisiones, descalificación y escándalos en que se han visto envueltos, tanto el dirigente estatal Sergio Serrano, como los diputados y el súper delegado Gabino Morales tendrán un costo político porque sus desfiguros los exhiben como inmaduros, conflictivos, inexpertos y no aptos para ejercer el gobierno.
Octava-. El partido del presidente López Obrador debe aceptar que las elecciones se ganan con organización, unidad, estrategia, oferta atractiva y buenos candidatos. Activos que aún no tiene Morena en San Luis Potosí. Andan extraviados en un laberinto.
La crisis que hoy vive Morena producto de la agria disputa para decidir quién se queda con la dirigencia nacional ha mostrado a un partido que no acaba de consolidarse; dividido, indisciplinado, anárquico y sin unidad interna. Hasta el propio presidente de la república los ha criticado y les ha pedido que ya se dejen de tanta “politiquería” porque da vergüenza que haya “tanto pueblo para tan poca dirigencia”.
Novena -. Con los resultados del pasado domingo en Coahuila e Hidalgo el PRI se reconforta, agarra un segundo aíre; no está muerto.
Conclusión: No hay victorias en automático. No son tiempos de echar las campanas al vuelo. El mensaje es para todos los partidos políticos.
No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue. Ha comenzado oficialmente el proceso local electoral 2020-2021. El Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC) dio la voz de arranque el pasado 30 de septiembre. A partir de ahora los aspirantes a un cargo de elección popular serán protagonistas de un proceso electivo que culminará el 6 de junio del próximo año cuando los electores acudan al llamado de las urnas. Una vez más nuestra democracia será puesta a prueba.
Está comprobado que ninguna elección es igual a otra. Cada proceso electoral se da en circunstancias concretas y distintas. Tampoco hay triunfos garantizados de antemano. Así que seremos testigos de una guerra de estrategias que tendrán como objetivo la conquista del poder.
La primera decisión que toman los partidos políticos en cuanto al método de selección de sus candidatos es trascendente para impulsar una estrategia ganadora.
Cada partido cuenta con Estatutos que rigen su vida interna y en ellos están señalados los métodos de selección de candidatos. La forma en que se elige a los abanderados puede ser abierta a la participación de los militantes o cerrada al antojo de las élites que controlan el aparato partidista. El método y la limpieza con que se selecciona a los futuros competidores suma o resta legitimidad al elegido (a). Los electores observan y comienzan a simpatizar o a rechazar a los partidos y a sus candidatos dependiendo de cómo practican su democracia interna.
En esta circunstancia los dirigentes están obligados a ser bastante meticulosos. Deben hilar fino, con extrema sensibilidad y habilidad política. De lo contrario, si operan con machete y no con bisturí, pueden descarrilar el proceso de selección y provocar la división interna.
Así las cosas, tenemos que en el Partido Acción Nacional ya se ha decidido que sea a través de una elección en la que sólo votarán sus militantes como se seleccionará a su candidato o candidata a la gubernatura. Es un método democrático que satisface los deseos de sus bases de apoyo.
En cuanto a MORENA hay certeza de que utilizarán las encuestas o la insaculación (tómbolas) para elegir candidatos. Pero debido a que en este momento se está llevando a cabo el proceso de elección de dirigentes nacionales y de que reina la incertidumbre se retrasará cualquier decisión al respecto. Será hasta finales de octubre cuando este tema adquiera relevancia en la agenda de este partido.
En el PRI será a través de Convención de Delegados y de una Comisión Especial para la Postulación de Candidatos, esta última para garantizar las cuotas de género, de jóvenes e indígenas.
En el resto de los partidos (los de minoría) aún no hay definiciones. Lo más seguro es que se sumen a un candidato fuerte de otro partido firmando alianzas (Coalición o Alianza Partidista).
Pero mientras son peras o manzanas ya han alzado la mano los primeros aspirantes a candidatos a gobernador. En Morena Leonel Serrato y Toño Lorca lo hacen sin hipocresías anunciando que se la juegan. Gabino Morales hace fintas y manda a sus amigos “Defensores de la Patria" y a varios diputados locales a que lo destapen. Adrían Esper suelta un buscapiés asegurando que Morena y el multimillonario Carlos Slim lo quieren de gobernador en San Luis Potosí. Xavier Nava se abre de capa, muestra músculo y se luce el día de su Segundo Informe de Gobierno. Está listo. Y en el PAN Marco Antonio Gama, Octavio Pedroza y Sonia Mendoza echa su resto con brío y audacia.
En los mentideros políticos se menciona a otros que presuntamente estarían dispuestos a lanzarse al ruedo: Alejandro Lozano, Rolando Hervert, Ricardo Gallardo, Joel Ramírez, Mónica Liliana Rangel y Sara Rocha. En cuanto a Juan Ramiro Robledo da la impresión de que aún está deshojando la margarita. Todos ellos y ellas deberán tomar una decisión a más tardar a principios de noviembre ya que el día 10 empieza la fase de “precampañas” al interior de cada partido. Pero será hasta finales de enero de 2021 cuando sepamos quienes serán finalmente los candidatos oficiales en los distintos partidos políticos.
Suenan los tambores de guerra. Pronto empezaran las hostilidades. Nadie tiene el triunfo asegurad
Racismo e ignorancia jurídica es lo que mostraron los diputados del Congreso local al conspirar contra la Consulta a Pueblos y Comunidades Indígenas. Por ello han sido puestos en ridículo por la Suprema Corte de Justicia de la Nación que el pasado 5 de octubre invalidó la más reciente adaptación de nuestra Ley Electoral por falta de una consulta previa, libre e informada a los pueblos y las comunidades indígenas. La sentencia ha golpeado la ya de por si deteriorada imagen de los legisladores.
Las razones históricas, culturales y políticas que impulsaron a los legisladores a maniobrar contra los derechos indígenas tienen su origen en resistencias ancestrales que no reconocen que México es un mosaico pluriétnico y pluricultural. Los diputados potosinos no quieren la presencia de representantes de las comunidades indígenas en los espacios donde se toman las decisiones políticas y presupuestales. Rehúsan admitir que las personas indígenas tienen derechos que la Constitución local y federal les reconocen, entre ellos el de ser consultados en todo aquello que pueda afectar sus derechos. A los legisladores locales no les interesa maximizar los derechos indígenas. Por eso nunca estuvieron dispuestos a que la Ley Electoral les facilitara el acceso a los Cabildos y al Congreso del estado.
Algunos diputados han externado en múltiples ocasiones su rechazo a reconocer los derechos políticos que tienen los pueblos y comunidades indígenas. Le parece absurdo que personas “que no son de razón” pretenda representar a sus comunidades en los Ayuntamientos o en el Poder Legislativo para defender sus derechos y pelear por presupuestos para el desarrollo de sus comunidades. Estos prejuicios discriminatorios salen a la superficie cuando autoridades judiciales o electorales ordenan que se legisle que en los municipios y distritos locales electorales donde haya 70% o más de población indígena, los partidos obligatoriamente deben postular candidatos de los pueblos originales.
Historia de un complot.
El 29 de junio de 2010 fue aprobada la Ley de Consulta Indígena para el Estado y Municipios de San Luis Potosí pero desde esa fecha y hasta ahora nunca el Congreso del Estado ha realizado una solo ejercicio de este tipo.
Desde hace más de un año que empezaron los trabajos para la Reforma Electoral los diputados y diputadas estaban conscientes de que debían realizar una Consulta a los Pueblos y Comunidades Indígenas para incorporar sus demandas de representación política en la Ley Electoral. Pero de manera ladina fueron sembrando obstáculos para no cumplir con esta obligación.
La JUCOPO (Junta de Coordinación Política) saboteó la realización de la Consulta. Pusieron mil trabas para autorizar el presupuesto necesario para su realización. Y cuando ya tenían el dinero para iniciarla algunos diputados quisieron utilizarlo para contratar a sus protegidos y aprovechar la consulta para realizar proselitismo político al interior de las comunidades indígenas.
En un principio simularon que harían la Consulta. Emitieron una convocatoria y contrataron a un grupo de expertos y operadores indígenas con conocimiento y experiencia de campo para realizar este trabajo. A este grupo se le llamó Grupo Técnico Operativo el cual empezó a realizar desde el 27 de enero el encargo, pero sin apoyo económico. Apenas si les dieron 5 mil pesos para gasolina y 11 mil pesos para imprimir fotocopias de la convocatoria que debía analizarse en las Asambleas Comunitarias. Un diputado incluso propuso que se contratara a su hijo, que es contador público, para que administrara el presupuesto que se emplearían en la fallida consulta.
El complot de los trabajos contra la Consulta incluyó la exigencia de parte de algunos diputados para que se licitara la contratación de asesores y operadores de campo. De igual forma pidieron licitar la compra de los bienes y servicios necesarios para su ejecución. Sabían que no había tiempo para ello. La perversa intención era ganar tiempo para que la consulta reventara, como finalmente ocurrió. Y para cerrar con broche de oro utilizaron como pretexto la presencia y expansión del Covid-19 para cancelar la Consulta. Escurriendo el bulto trasladaron al CEEPC la responsabilidad de emitir algunos acuerdos para implementar acciones afirmativas que obligaran a los partidos políticos a presentar candidaturas de personas indígenas. Pensaron los diputados que así evitarían cualquier litigio en su contra.
Hoy, debido a sus prejuicios raciales y desconocimiento del derecho constitucional han hecho el ridículo. Este fracaso aumenta el desprestigio de los diputados.
- Los 6 ministros de la Corte que le aprobaron la consulta al presidente nos dejaron una consulta que no servirá para nada y necesitará millones de pesos.
Por Edmundo Crespo Ruiz
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"Lo importante es que se resolvió que se consulte al pueblo, que se les pregunte a los mexicanos, esa es la esencia de la democracia, se apegaron los ministros al espíritu del artículo 39 de la Constitución", Andrés Manuel López Obrador, 2 de octubre de 2020.
El pasado jueves 1 de octubre, como fue ampliamente difundido, la Corte buscó el "cómo sí" y evadió darle el no a la consulta popular propuesta por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Más allá de las opiniones jurídicas y políticas que aseguran que es una vergüenza histórica para el Poder Judicial, que por desgracia (y con preocupación) avizoran la desaparición en la práctica de la división de poderes en México, les comparto una opinión que considero válida.
Una de las personas que yo considero uno de los grandes constitucionalistas de este país me dijo el día de la sentencia de la Corte, que si para ésta que era la más obvia de rechazarle al Presidente el Poder Judicial se dobló, sin duda que en las que están retrasadas como la militarización y el nombramiento de Rosario Piedra Ibarra en la CNDH, le van a regalar el aval a López Obrador.
Pero para cumplirle al patrón, sin atropellar la Constitución, 6 de los 11 ministros que buscaron el "cómo sí" acabaron con una resolución por demás vergonzosa: una pregunta a la que difícilmente una persona sensata se opondría y además no es vinculante, es decir cualquiera que sea el resultado no se fuerza a que la autoridad cumpla con su obligación de hacer justicia, que por cierto nuestro líder evade o por falta de pruebas o porque en realidad sólo le importa sacarle provecho político.
Esta es la pregunta que determinó la Corte: “¿estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”.
La verdad no veo a alguien dedicándole tiempo a participar en una consulta que no tendrá ningún efecto. Imagínese al INE buscando funcionarios de casilla para la consulta que se realizaría en agosto del próximo año, si para cubrir los espacios en las elecciones batalla.
Como va a ser un proceso similar al de una elección federal demandará además de recursos humanos, también materiales y sin duda económicos cercanos a los 8 mil millones de pesos.
¿De dónde saldrá ese recurso millonario? Siendo extremista, ¿quién se morirá por falta de medicinas?
Para como actúa López Obrador (no creo tener esa habilidad de descifrar su personalidad, pero nada pierdo con escribirlo), esperaría que sacara el mayor provecho electoral posible en las elecciones del próximo año. Basta recordar lo que dijo al día siguiente: "se cambió la pregunta, es otra, pero ya se va a ir descifrando porque es un poco genérica, vamos a decir, al final es sí o no, y ya la gente va a irla interpretando. Según entiendo, los que están porque se haga la investigación sobre el comportamiento de los ex presidentes tendrían que votar por el Sí y los que están en contra de que se lleve a cabo este proceso votarían por el No, esa es mi interpretación y, como hay tiempo, pues ahí se va a ir aclarando".
Seguramente él y todos sus candidatos a la Cámara de Diputados traerán la consulta en sus campañas para recordar la corrupción del pasado que "tanto empobreció a este país y sólo enriqueció a unos cuantos a base de la corrupción y la impunidad".
Hay que tener presente que AMLO puede en cualquier momento dar marcha atrás a la consulta, al menos eso se dejó entrever en la sesión de la Corte. La pregunta es ¿en qué momento nos hará el favor de ahorrarnos millones de pesos tan necesarios en estos tiempos?; y, además, ¿qué precio tendremos que pagar como país?, acaso nuestro líder dirá que también hay que dejar de gastar en transparencia o en el INE, porque es lo mismo que gastar en su consulta.
Por lo menos hasta la elección de junio del próximo año seguirá atacando al pasado para mantener sus posiciones.
Y también para que nos olvidemos de otros asuntos relevantes. Que no se nos olvide que hoy se cumplen 3 semanas del mal llamado sorteo del avión presidencial y, hasta ayer, nuestro líder no había dado el informe económico.
En 243 días haga su parte de la historia... Después no se queje.
¡Hasta la próxima semana!
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