El próximo viernes 8 de Marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. Se preparan festejos, algunas parejas regalaran flores, las amigas se invitan almuerzos, comidas o cenas y el marketing invitará a entregar todo tipo de regalos a las féminas.

¿Pero hay algo que celebrar?: según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), que preside nuestro doble paisano (mexicano y huasteco nacido en Tampico) Don José Ángel Gurria, señalan, que incluso cuando su empleo y educación son similares, en México los hombres ganan 34% más que las mujeres y sólo el 42% de las mujeres de 15 años o más, forman parte de la población ocupada.

En México, 28.7% de las mujeres de 15 años y más no tienen ingresos propios, es decir, casi un tercio de esta población depende de otras fuentes para subsistir. Respecto a los hombres (6.0%), la diferencia es de 22.7 puntos porcentuales.

Esta disparidad se manifiesta durante todo el ciclo de vida de las mujeres, indistintamente del grupo de edad, son ellas quienes en mayor medida no tienen ingresos propios. Lo cual pone en evidencia la disparidad entre los sexos existentes en nuestro país en el acceso a los recursos económicos y explica en gran medida las desigualdades sociales.

Al seguir digiriendo la información de la OCDE, encontramos que la composición de los ingresos de la población de 15 años y más se observa que, en los ingresos de las mujeres adultas mayores, predominan las transferencias económicas (61.9%); mientras que en los grupos que le anteceden, en las más jóvenes, predominan los ingresos por trabajo: 60.8% en el grupo de 15 a 19 años y 87.4% en el grupo de 20 a 29 años, 86.5% en el grupo de 30 a 49 años y 67.6% en el grupo de 50 a 59 años.

Las mujeres reciben en menor medida, prestaciones sociales derivadas del trabajo formal como son las jubilaciones, pensiones o indemnizaciones, debido más que nada a que el trabajo femenino es informal en el mejor de los casos y en otros es no remunerado; en tanto que acceden a recursos económicos por otras vías como apoyos gubernamentales, donativos y remesas.

Esto es consecuencia de la nula participación de una buena parte de las mujeres de la fuerza laboral formal en diferentes etapas de su ciclo de vida, lo que ha provocado que en la edad adulta mayor ellas no tengan una jubilación o pensión.

En la población joven de 15 a 19 años, las principales diferencias en la composición de las transferencias entre mujeres y hombres se encuentran en los donativos y en las becas. Se aprecia que en los hombres 22.8% de las trasferencias son por becas y en las mujeres este porcentaje se reduce a 13.2%, lo que también muestra desigualdades en cuanto a hacerlas partícipes de las facilidades que pone a disposición el Estado para seguir estudiando y amplía la brecha de productividad entre sexos y,como consecuencia se incrementa la desigualdad salarial.

Como es de esperar, la información muestra un aumento en el ingreso medio mensual a medida que se incrementa el nivel educativo de mujeres y hombres. Sin embargo, no hay explicación de origen económico en el esquema de conducta de las brechas, aunque nos molesten los terminajos; yo gano más porque soy hombre y tu menos porque eres mujer.

Por fortuna, se estima que las brechas se acortan conforme aumenta el nivel de escolaridad: 29.8% y 33.6% en profesional incompleto y completo, respectivamente, y -35.1% en maestría o doctorado, en contraste, con 49.7% en sin escolaridad, -39.3% y -42.5% en primaria incompleta y primaria completa, respectivamente. Sin embargo estos números no son halagadores.

Otra de las situaciones que suman a la precariedad de las mujeres en México, se encuentra en el tipo de contratos que reciben éstas. El porcentaje de la población trabajadora (hombres y mujeres) sin contrato es de aproximadamente 80%, del cual un 38.6% corresponden al caso de las mujeres y un 16.5% a los hombres, es decir, la diferencia de casos entre ambos sexos es más del doble, en desventaja para las mexicanas.

Informes que nos deberían llenar de regocijo y esperanza, por desgracia se vuelven sombríos y desalentadores. Datos de la OCDE muestran que el 98% de las mujeres mexicanas cursan la primaria y el 96% de los hombres del país; de manera similar, en secundaria la matriculación femenina es de 87% y la masculina de 81%. Pero, la situación se revierte en el nivel de educación superior, al que llegan solo el 27% de las mujeres y el 28% de los hombres, pero como ya lo vimos existe una enorme diferencia entre lo que se le paga a un varón y a una mujer, además del número de desempleo tan diferenciado entre los sexos.

En otros rubros, el estudio ya mencionado, indica que los hogares encabezados por mujeres presentan carencias alimentarias en una proporción mayor a los hogares que tienen a un varón como jefe de familia.

Los hogares encabezados por mujeres, presentaron carencias alimentarias del 24.3%, mientras que los que tienen a hombres como jefes de familia sólo 20.5% registraron esta situación. No es de extrañar que las condiciones de pobreza en el país agudicen la desigualdad de sexos en México.

Las mujeres también enfrentan inequidades en sus familias: trabajan más en el hogar que sus contrapartes hombres. Las mujeres mexicanas dedican 373 minutos cada día a diversas actividades del hogar, más de tres veces que los 113 minutos destinados por los hombres, según cifras de la OCDE.

El organismo también señala que las mujeres mexicanas destinan 206 minutos al día a actividades recreativas, como ver la televisión o convivir con amigos, mientras que los hombres pasan 236 minutos diarios realizando este tipo de actividades.

En cuanto a la violencia contra la mujer en todas sus modalidades,la cosa se vuelve espeluznante. Reportes de la ONU registran en México niveles altísimos en todas las formas de violencia sexual, desde la verbal hasta la violación.

Sin importar si el perpetrador fue su pareja o alguien más, el 38.9% de todas las mujeres mexicanas reportó haber padecido alguna forma de violencia sexual al menos una vez en su vida, y el 20.8% de esas mujeres padeció alguna forma de violencia sexual en los últimos doce meses.

Estas cifras colocan a México en un lugar similar al de los países más pobres del África subsahariana como Uganda y Guinea Ecuatorial.

Termino con esta cita: “Un 8 de marzo de 1857, en Estados Unidos de Norteamérica, se realizó la primera gran manifestación pública de las obreras textiles de la industria Cotton de Nueva York por mejores condiciones laborales. Esta trajo consigo la muerte de 129 mujeres trabajadoras.

La historia del 8 de marzo está cruzada por situaciones y hechos que muestran un escenario más complejo y rico en acontecimientos marcados por la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa, la lucha por el sufragio femenino, las pugnas entre socialistas y sufragistas, y el creciente auge del sindicalismo femenino durante las primeras décadas del siglo XX en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.

Los orígenes del Día Internacional de la Mujer están ligados a los partidos socialistas de Estados Unidos y Europa. De esta forma, las mujeres del partido socialista Norteamericano, instauraron unas jornadas de reflexión y acción denominadas “Woman`s Days”.

La primera se realizó un 3 de Mayo de 1908, en Chicago, con el objetivo central de hacer campaña por el sufragio femenino”. (http://www.patrimoniocultural.gob.cl/…/Museo%20Hi…/archivos/).

¿Seguiremos con pachanguitas, florecitas, textitos o nuestras damas se pondrán en pie de lucha?.

Mujeres Uds. Son más de la mitad de la población mexicana y sin su participación decidida el desarrollo económico no es posible.

Urge se integren plenamente y en igualdad a la sociedad mexicana. Pero no será gratuito, hay que luchar por la igualdad y ganarla.

Por lo demás. La mejor opinión es la de Ud.

De cómo Gabino Morales ha sobrevivido.

Gabino Morales, el súperdelegado del gobierno federal en nuestro estado ha podido anular con éxito las intrigas que le han fabricado sus compañeros de Morena.

Sus adversarios quisieron darle un golpe de estado aprovechando la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador por tierras potosinas el pasado 29 de enero.
No les funcionó. Por el contrario, el mandatario los mando por un tubo y refrendo su apoyo al joven funcionario. 
López Obrador no presto oídos a las envenenadas acusaciones que se han difundido contra el joven funcionario. Gabino salió de este apuro y los insidiosos militantes de Morena se quemaron con el presidente.

El consentido de Andrés Manuel ha resistido los ataques y se ha puesto a trabajar de tiempo completo en el encargo que le ha hecho el presidente. No ha caído en provocaciones y ha evitado polemizar con sus rivales en los medios de comunicación. Se ha dedicado a trabajar con pasión y a fortalecer su alianza de trabajo con el gobernador Juan Manuel Carreras.

Gabino Morales Mendoza tiene en sus manos el poder que nace de la confianza que le ha entregado el presidente de la república; poderío que se ve fortalecido por el férreo control que ejerce sobre los Programas Integrales para el Bienestar.
Estos programas están orientados a beneficiar a ciudadanos y ciudadanas que están en desventaja social, marginados, con carencias económicas o excluidas del mundo laboral. 
Son miles de millones de pesos los que va a manejar Gabino Morales en San Luis Potosí. Esto lo convierte en un funcionario poderoso que tendrá la oportunidad de construir clientelas políticas en favor de Morena y del presidente López Obrador. La gratitud y los votos de estos ciudadanos que serán beneficiados se recogerán en las elecciones de 2021.

Millones de estudiantes, amas de casa, personas con discapacidad, madres solteras, adultos mayores y autoridades municipales se verán beneficiadas con apoyos en dinero contante y sonante. Estos pesos y centavos serán entregados ya no por el gobierno del estado sino por Gabino y sus delegados regionales. 
Si la política social del gobierno federal tiene éxito, el presidente López Obrador consolidará la aprobación y fuerza política que hoy tiene y que reportan las encuestas. Su capital político crecerá.

En los hechos, la figura del súperdelegado se convierte en una autoridad paralela a la del gobernador. Sólo que con más recursos y capacidad de gestión ante el gobierno federal. Gabino tiene derecho de picaporte con el presidente de la república y con los secretarios del supremo gobierno.
Por ello el gobernador Carreras ha decidido no pelear ni competir con Gabino. Le es más conveniente seducirlo y convertirlo en su aliado. Por lo demás, Juan Manuel Carreras no se distingue por ser un gobernador que se confronte.

El mejor ejemplo de esta alianza entre Gabino y el gobernador se pudo observar el pasado miércoles 13 de febrero cuando juntos y en total armonía entregaron a los presidentes municipales recursos por más de 4 mil millones de pesos que deberán aplicarse en obras y acciones destinadas a combatir la marginación y pobreza en las zonas de mayor rezago social.
Ese miércoles, Gabino debutó ante el público potosino como el gran poseedor del poder y el dinero del gobierno federal.
Ante diputados, presidentes municipales, funcionarios estatales y bajo la mirada complaciente y paternal del gobernador, Gabino pronunció su primer discurso como nuevo Virrey. El súperdelegado les leyó la cartilla a los presidentes municipales advirtiéndoles en qué deben utilizar estos recursos y terminó su discurso diciéndoles con gentil respeto: “Estoy a sus órdenes”.

Con trabajo y resultados Gabino Morales podrá defenderse de tanta politiquería que le han organizado sus compañeros de partido.
Sigue siendo verdad que trabajo mata grilla.

 

- La renuncia de Ricardo Gallardo.

Ricardo Gallardo Cardona, “El Pollo”, sabía desde los primeros días de febrero que los dirigentes nacionales del PRD estaban preparando su expulsión y la de otros ocho diputados federales por sostener acuerdos secretos con los diputados de Morena.

A mediados de enero se hizo evidente que el potosino y ahora ex líder de los diputados del PRD mantenía negociaciones no autorizadas con Mario Delgado, capitán de los legisladores de Morena. Esta infidelidad obligó a los directivos del PRD a tomar cartas en el asunto.

Al principio se hizo un llamado a la disciplina y lealtad con el partido a los sublevados, pero como no entendieron se empezó a preparar su expulsión. El distanciamiento y la confrontación se profundizaron.

La gota que derramó el vaso fue el abierto apoyo que este grupo de legisladores insurrectos otorgaron a la creación de una Guardia Nacional militarizada. Como partido, el PRD se oponía a esta iniciativa del presidente López Obrador. Producto de esta discrepancia se incubó el huevo de la serpiente que acabó por nacer unos días después en forma de ruptura.

Ante la inminencia de la expulsión, “El Pollo” y sus compañeros de aventura se adelantaron a sus verdugos renunciando por voluntad propia, antes de que les cortaran la cabeza y los presentarán ante el tribunal de la opinión pública como desleales.

De manera concreta la renuncia de Gallardo se ha convertido en un golpe demoledor contra el partido en el que militó 17 años y que fue el que le permitió ser alcalde y diputado federal.

La ruptura fue una decisión fría y pragmática. Muy bien pensada. No se vende el alma al diablo gratis. Los nuevos socios de Morena le apuestan a obtener grandes beneficios.

Haciendo suya la enseñanza del darwinismo social que señala: “No sobrevive el más fuerte sino el que mejor se adapta”, Ricardo Gallardo y sus compañeros desertores optaron por la renuncia al observar a un PRD sin futuro, moribundo y en vías de extinción. Por ello su mejor apuesta fue aliarse con Morena y el presidente de la república. Esta decisión sí garantiza un futuro prometedor. Al desertar, Ricardo Gallardo y sus acompañantes anunciaron que formarán un grupo de diputados independientes y que apoyarían los proyectos legislativos del presidente López Obrador.
Resulta obvio que su adscripción al proyecto de la Cuarta Transformación será a precio de oro: esperan obtener privilegios e impunidad.

Sin ningún empacho y creyendo que los ciudadanos somos tontos, estos diputados desertores argumentan tramposamente que decidieron irse del PRD por discrepancias ideológicas, ya que siendo ellos hombres de izquierda se sintieron traicionados por sus dirigentes cuando éstos se entregaron a los brazos de la derecha reaccionaria. Pusieron como ejemplos que la directiva del PRD se alió con Peña Nieto para dar vida al Pacto por México. Arguyeron también que en las elecciones de 2018 el PRD tranzó con el PAN para no postular candidato presidencial y favorecer al conservador Ricardo Anaya.

El rompimiento de Ricardo Gallardo con el PRD es un hecho irreversible. Los daños de esta decisión están causando estragos en el ánimo de la militancia perredista. Particularmente en San Luis Potosí impera la zozobra.
Es cosa sabida que en nuestro estado el PRD es una franquicia que explota el clan de Los Gallardo. No hay un PRD como tal. Lo realmente existente es La Gallardía con un implante político importante en varios municipios del estado, notablemente en la ciudad capital y en Soledad de Graciano Sánchez. Su capital político en votos es robusto y supera significativamente al que poseen los partidos “morralla”. Les alcanza para formar un partido local y luego acordar una alianza útil con Morena pensando en las elecciones de gobernador de 2021.

¿Sobrevivirá en San Luis Potosí el partido del Sol Azteca sin el apoyo político y económico de Los Gallardo?
¿Los duros de Morena y los ciudadanos de buena fe que creen en el proyecto de Andrés Manuel López Obrador aceptarán que Ricardo Gallardo, padre e hijo, empiecen a ganar terreno en las filas del Movimiento de Regeneración Nacional?
Habrá que verlo.

Caras y Caretas.
Diputados independientes actuando como partido bisagra. El caso Gallardo.
Un grupo parlamentario independiente que actúa como bisagra es aquel que no tiene la fuerza suficiente para llegar al gobierno y debe esperar su oportunidad para que los partidos mayoritarios lo llamen a formar coaliciones para sacar adelante proyectos de ley o para formar gobierno a partir de una alianza.

Todos los partidos en algún momento de su historia llegan a tener problemas.
La ambición de algunos, las diferencias ideológicas, el oportunismo, el apetito por el dinero del financiamiento público y la lucha por las candidaturas provocan enfrentamientos, divisiones, caos y crisis agudas.

Esto es lo que está pasando en San Luis Potosí con MORENA.
Se observa una marcada división interna. Una guerra de tribus que empieza a desgastar la imagen de este partido.

A este instituto político llegaron todo tipo de personas. Unos con buenas intenciones y otros en forma oportunista para ver qué sacaban.

Esto ha provocado confrontaciones que tienen como intención gozar de los privilegios que derivan del poder.
El conflicto interno tiene héroes y villanos.Por ejemplo, los diputados locales de MORENA no se entienden con Gabino Morales, el súper delegado y favorito de Andrés Manuel. Lo acusan de entrometido.

Por su parte el Consejo Consultivo del Comité Estatal de Morena ha pedido la renuncia de Gabino.

Además, dos mujeres militantes de MORENA han acusado a este mismo personaje de violencia política y hostigamiento sexual.
Por estos abusos la Comisión Nacional de Honor y Justicia ha suspendido por seis meses los derechos partidarios de Gabino Morales.

Diputadas federales morenistas han pedido públicamente al presidente López Obrador destituir al superdelegado.

Lamentablemente el dirigente estatal de MORENA, Sergio Serrano Soriano, no ha podido poner orden en el caos. 
Frente a ésta anarquía el presidente López Obrador en su gira de trabajo por nuestro estado, el pasado 29 de enero, mando un mensaje contundente a sus seguidores: “Hay que hacer a un lado la grilla y la politiquería porque todo es sólo intriga, pleito, divisiones y, como dicen los jóvenes, “ya chole con eso”.
¿Le harán caso al presidente?. Está por verse.

Otro capítulo de las aventuras del Mijis.
Desde que llegó al Congreso del estado “El Mijis” se instaló en la opinión pública como un personaje relevante, protagónico, atípico, poseedor de una inteligencia emocional sobresaliente.

Este personaje llamó poderosamente la atención no sólo por sus antecedentes de chavo banda y su condición de marginado, sino además porque demostró poseer capacidades para generar escándalos y manejarse eficazmente en los medios de comunicación y redes sociales. Destrezas que lo han convertido en un personaje de fama local, nacional e incluso internacional.

Entrevistas en televisión y medios de circulación nacional y hasta una invitación a la Universidad de Harvard le han llovido a Pedro Carrizales.
Para muchos esto es inaceptable y provoca descalificaciones impregnadas de un fuerte olor a envidia, prejuicio y discriminación.

Por regla general habían llegado a ser diputados destacados miembros de la clase política de todos los partidos.

Pero ahora, un joven de barrio, con presuntos antecedentes penales, pobre, miembro de una pandilla, logra ganar una elección montado en la cresta de la popularidad de Andrés Manuel López Obrador. Como de película: del barrio a la curul para hacer visibles a los de su estirpe.

El hipotético intento de asesinato.
¿Realmente quisieron matar a Pedro Carrizales o lo que vieron nuestros ojos fue un engaño?.

Hay muchas dudas. Las opiniones se dividen. Para unos la vida de El Mijis sí estuvo en riesgo. Para otros fue un acto de simulación.

Pero a pesar de los pesares El Mijis no se achica. Asume su desgracia como una fatalidad de su destino y aprovecha la ocasión para incrementar su fama. Ya anda en la capital de la república vendiendo su historia.

Con su acreditada capacidad de actor de película recorre estaciones de radio y televisión contando con éxito lo que le pasó aquel fatídico sábado cuando la muerte lo andaba rondando.

Inteligentemente El Mijis decidió irse a llorar su desgracia a esa gran caja de resonancia que es la Ciudad de México.
Se fue a seguir haciendo política en los medios nacionales de comunicación y a pedir la protección de la Secretaria de gobernación.

La pausa de diez días con la que nos priva de su presencia es para meterle más suspenso a su historia de víctima.
Habilidoso como es para manipular el espacio mediático sabe que darse a desear le redituará grandes ganancias. Pero, ¿y su responsabilidad como legislador?; esa puede esperar, no está en sus prioridades. Tiene cosas más importantes que hacer como estrella rutilante del firmamento de la política.

Este es El Mijis, Genio y Figura.

 Como ya lo hemos expresado en un sin número de artículos, hoy día la sociedad planetaria está arribando a la llamada sociedad del conocimiento, que consiste en que el valor de las mercancías ya no lo determina la cantidad de trabajo humano necesario para producir una unidad de mercancía, si no que hoy el determinante del valor es el conocimiento que se requiere para producir una unidad de mercancía.

En esta nueva realidad en la que tenemos que analizar el programa de becas para estudiantes echado a andar por el Presidente López Obrador, pues este país no llegará a los niveles de desarrollo por todos deseado, sin unos altos niveles de educación (que incluye formación de valores; morales cívicos, patrios y sociales) y formación de competencias laborales.

Para que usted, amigo lector, se dé cuenta de la magnitud del reto, le diremos que México ha obtenido 64,6 puntos en el Índice de Competitividad de 2018, publicado por el Foro económico Mundial, que mide cómo utiliza un país sus recursos y capacidad para proveer a sus habitantes de un alto nivel de prosperidad, ocupando el nada honroso lugar 46 de 140 países analizados.

De acuerdo al análisis del Foro Económico Mundial, la principal fortaleza de México se registra en el tamaño de mercado, ya que es una de las economías más grandes del mundo en términos de producción, comercio y población.

Presenta también un alto grado de estabilidad macroeconómica, debido a una reducción en la relación deuda pública/PIB al pasar de 46.04% en 2017 a 45.53% en 2018.

Además, exhibe gran dinamismo en los negocios, asociado a un marco regulatorio adecuado.

El organismo resalta que la principal debilidad para el país sigue siendo el tema de Instituciones, debido a la percepción acerca del crimen organizado y de los servicios policiacos, así como a una elevada tasa de homicidios (19.3 por cada 100,000 habitantes) cosa que a los del “prian” parece importarles poco, pues han antecedido sus mezquinos intereses partidarios a la seguridad de los ciudadanos.

En el mercado laboral, se identifica un desafío en términos del incumplimiento de los derechos de los trabajadores y de una elevada tasa impositiva laboral.

México sigue asimismo rezagado en el rubro de educación, principalmente en la habilidad para enseñar a pensar y razonar.

La mejora de la competitividad constituye un objetivo primordial de la política económica del nuevo gobierno, ya que el sector exterior tiene que suplir la debilidad de la demanda interna en un contexto de corrección del excesivo endeudamiento (46% del PIB) acumulado durante las anteriores administraciones federales, lo que ha provocado una política de austeridad y combate a la inflación para llevar a cabo las políticas expansivas de demanda agregada.

Como es fácil de comprender en el mundo de hoy un país se vuelve más competitivo cuanto más tecnología, conocimientos y capacidades humanas posee.

En los días que corren, un país es más rico no por la cantidad de territorio. Suiza, Japón, Singapur son ejemplos de países desarrollados con pequeños territorios.

Tampoco determinan la riqueza de un país su dotación de recursos naturales. Japón no tiene un solo pozo petrolero, pero es un importante exportador de petroquímica, es decir compra crudo barato y vende productos transformados que generan más valor a través de una cadena de conocimiento.

A nosotros no nos cabe la menor duda que el gobierno actual tiene claro de cuál es su objetivo trascendental: lograr el mayor nivel de prosperidad para los ciudadanos sin comprometer el futuro (recursos naturales, capital humano, medio ambiente).

El presidente López Obrador quiere incluir a todos los habitantes; ya no quiere representar sólo los intereses de algunos sectores. Esto nos lleva a la idea de lograr una adecuada distribución de la riqueza.

Obviamente, para distribuirla hay que primero crearla. Hay sobrados ejemplos de procesos político- económicos que pretendieron distribuir lo no creado y que atrasaron el crecimiento, ejemplo fue Cuba, donde se logró justicia pero con pobreza.

Para México, país de ingresos medios, progresar implica minimizar la mortalidad materna e infantil, las enfermedades infecciosas, las carencias en la nutrición y maximizar las posibilidades de acceso al agua corriente y a instalaciones sanitarias, a la vivienda y a la energía.

En cuanto a la seguridad, una baja tasa de crímenes violentos, extorsión, secuestros etc.

Lograr una alta tasa de alfabetización y el acceso para la mayor cantidad de gente posible a los distintos niveles de la educación. Lograr bajos niveles de consumo de azúcares y carbohidratos y una buena calidad en el medio ambiente.

Para lograr todo esto y algunos aspectos adicionales que cada uno pueda agregar, es imprescindible generar crecimiento económico sostenible en el tiempo. Para ello tenemos que, de la misma manera, ganar productividad y competitividad, fundamentalmente en las manufacturas y los servicios.

Está comprobado que los países que son competitivos brindan a su gente una mayor prosperidad. Todo lo dicho se torna más imperativo en un mundo que está entrando en tiempos de cambios disruptivos que van a alterar significativamente la forma de hacer negocios.

Esto es una gran amenaza, así como una gran oportunidad.

Por estas razones, pensamos que se está en el camino correcto, invertir en que los jóvenes se eduquen, que tengan un sistema universal de salud no es gasto asistencial, es inversión social. Ahora solo falta la cereza del pastel.

¡Una real reforma educativa!, que como ya lo expresé, otorgue a los educandos ciencia, tecnología, pero también valores y competencias laborales.

Por lo demás recuerde. La de Ud. es la mejor opinión.

 
 

 

En opinión del que esto escribe, el problema más grave que enfrentamos en México, es que no hemos tenido desarrollo económico, fenómeno que se manifiesta en la terrible desigualdad social que padecemos y se revela con toda su crudeza en que poco más menos el 46% de la población se encuentra bajo la línea de la pobreza, entendida ésta, no desde las variables que se evalúan en las estadísticas oficiales, sino desde el punto de vista en que lo define la Real academia de la lengua.

"La pobreza es una situación o forma de vida que surge como producto de la imposibilidad de acceso o carencia de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas humanas que inciden en un desgaste del nivel y calidad de vida de las personas, tales como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia sanitaria o el acceso al agua potable".

Quienes han gobernado este país en los últimos años, han privilegiado el crecimiento económico al que han denominado falazmente como desarrollo, lo cual es al menos tramposo y engañoso, pues el crecimiento implica que el país cada vez posee más ingreso, es decir hay un mayor flujo de recursos, pero no se hace el análisis de la distribución de esos recursos entre la población.

El crecimiento es una variable cuantitativa, mientras el desarrollo económico es cualitativa, pues nos muestra la calidad de vida de la población.

Esta disonancia se comprende mejor, cuando leemos que México ocupa la posición 15 entre las economías más grandes del mundo y la segunda entre los países de América Latina, según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), es decir somos una de las economías más grandes del mundo.

Pero en el Índice de desarrollo humano (IDH), México se encuentra en el puesto 74. El IDH es un importante indicador que elabora cada año Naciones Unidas.

Se trata de un indicador que, a diferencia de los que se utilizaban anteriormente que medían el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), es decir el incremento de la producción de un país, el IDH analiza la salud, la educación y los ingresos, no mide la riqueza del país, sino la calidad de vida de su población.

Y las cifras nos revelan nuestra desgarradora realidad: Somos un país rico lleno de pobres.

¿Pero por qué los gobiernos siempre han privilegiado hablar de crecimiento y no de desarrollo?, porque somos una economía rica, que aunque en los últimos años cayó dos lugares en el ranking mundial, seguimos aún considerados en el grupo de las 20 economías más grandes del mundo.

En cambio en el IDH, indicador de muy reciente creación, en el año 2000 éramos el lugar 64 y para el 2017 ya somos el lugar 74, es decir vamos como el cangrejo cada vez somos un país con más pobres.

La historia del México neoliberal se caracteriza desgraciadamente por la acentuación de la pobreza. Según desalentadores datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), de los datos que más destaca en las estadísticas nacionales, es que el 46,2% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, lo que se traduce en 55,4 millones de mexicanos pobres, de los cuales, el 9,5%, unos 11,4 millones de habitantes, sobreviven bajo una situación de miseria.

En los últimos 20 años, la indigencia no se ha reducido, sino que ha tendido a aumentar. Además, en los últimos 10 años han aparecido 9,8 millones de personas más que están viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

Pero si en un extremo la miseria se acentúa, en el otro la opulencia se vuelve grosera. Sólo el 1% de los mexicanos poseen el 39% de la riqueza nacional y, un 10% de las familias dispone del 35% de la riqueza, lo que provoca que el país tenga una demanda distorsionada, pues el 60% de las familias apenas posee el 15% de la riqueza nacional.

Por lo que es fácilmente explicable, porque las agencias de autos, las tiendas departamentales y todo tipo de establecimientos de lujo, rebozan de clientes; recuerde que el 11% de la población, aproximadamente 1,300,000 personas son extremadamente ricas, y otros 13,000,000 son ricos, mientras en el otro extremo 55.4 millones de mexicanos son pobres, lo que fácilmente explica la reducida demanda de artículos de consumo necesario y que al ser reducida su demanda tengamos altos precios de alimentos, ropa popular, habitación popular, etc.

Durante los pasados cinco sexenios se quiso combatir la desigualdad a través de la llamada política social, entendida esta como asistencialismo, es decir el gobierno paternalista que regalaba despensas, láminas, medicinas caducadas, apoyos para no producir, pero que eternizaban la miseria de la población, al mismo tiempo que garantizaban una fuente de votantes depauperizados, pero esperanzados en las dádivas a cambio del voto.

Los gobiernos del PRI y del PAN, además de convenir a sus intereses electorales, pensaban que el crecimiento económico generaría desarrollo, pues es lógico que al incrementar la riqueza nacional se incrementaría el bienestar de las personas.

Pero la realidad demostró que esta lógica ranchera no fue cierta, por el contrario, al no haber distribución del ingreso los hogares no compran, si no hay demanda, no hay aliento a la invención y sin inversión no existe empleo y sin empleo no hay bienestar, y que la política de la limosna solo creó más limosneros.

Hoy, el gobierno que encabeza el Presidente López Obrador, anuncia una verdadera política social, pues es una que no está encaminada a la limosna, sino encaminada a mejorar las condiciones de aptitudes laborales de los jóvenes, becando a los estudiantes o becando a otros capacitándolos para el trabajo, y pensionando a todos los adultos mayores aunque tengan algún tipo de seguridad social, también se establecerá un programa de salud para todos.

Esto sí es política social, pues su fin es una inversión para el futuro, pues con una población saludable, educada y capacitada laboralmente, se mejorará la productividad, única fuente de mejoramiento económico de la población. Es suma, el desarrollo económico no es dádiva, exige esfuerzo, productividad.

La economía que heredó el nuevo gobierno se caracteriza por la desigualdad. México no sólo es una sociedad polarizada y desigual, es una nación empobrecida caracterizada por la corrupción, desempleo, subempleo malos servicios de salud, una educación pública caduca y obsoleta que solo fabrica ineficientes e improductivos ciudadanos.

México demanda un acelerado desarrollo económico y un proceso gradual de redistribución del ingreso, a fin de comenzar a revertir las enormes desigualdades y condiciones de pobreza que existen en la actualidad.

El actual gobierno del Presidente López Obrador, a diseñado lo que a mi modesto entender es una política adecuada.

Acelerar el proceso de acumulación de capital e iniciar el restablecimiento del mercado interno, mediante el aumento paulatino de los salarios reales basado en crecimientos paralelos de la productividad laboral y de la productividad total de los factores, con una política social activa que beneficia con instituciones de salud y educación a los estratos medios y bajos de la escala distributiva para permitirles acrecentar su productividad y sus ingresos en el mediano plazo.

En síntesis, se está generando una nueva estrategia de desarrollo, en la cual el abatimiento de la pobreza forma parte de los objetivos de desarrollo económico basado en el consenso social de los mexicanos.Por lo demás, recuerde que Ud. tiene la mejor opinión.