En los días pasados hemos sido informados del combate del Gobierno de la República al robo de combustibles.

Conocimos la escandalosa cantidad de combustibles que los llamados huachicoleros extraían de los ductos de la paraestatal Petróleos mexicanos (PEMEX), lo que ha motivado el aplauso de la gran mayoría de los mexicanos y, que se calcula en el orden de sesenta mil millones de pesos, que equivalen poco más o menos al gasto social programable para el 2019.

Pero mayoría no es sinónimo de totalidad, pues aún quedan algunas voces que al ver cortada su fuente de cochupo, se han soltado hablando pestes de las medidas que el Gobierno de la República ha tomado en contra de este delito.

Esas mismas voces, que ahora pretenden rasgarse las vestiduras cuando en su tiempo callaron el saqueo de Pemex, al no informar sobre los verdaderos capos del “huachicol” y que esos medios mercantilistas alababan el combate de opereta al crimen organizado, orquestado y dirigido por Felipe Calderón y Enrique Peña.

Esta es la doble moral de estas voces corruptas y mercenarias que pretenden condenar a un gobierno que se está fajando los pantalones para poner fin al saqueo de las arcas nacionales.

Por fortuna siempre hay otras voces, que realizan una gran labor periodística, que no se quedaron con las declaraciones oficiales y el “chayote” y decidieron escarbar las interioridades del poder. Y gracias a su trabajo periodístico es que han quedado expuestos, en sus prácticas de corrupción, los personeros de anteriores gobiernos.

El robo de combustibles es algo sabido por toda la sociedad, pero sobre todo por los gobiernos en turno, así durante los gobiernos de Fox, Calderón y Peña, este quebranto a la sociedad no solo era conocido, sino que su valor era descontado del presupuesto de la federación.

Me explico; si los ingresos calculados eran de $5.00 y calculaban el robo de combustible en $2.00, entonces solo se programaban gastar $3.00, es decir lo menos que fueron los gobiernos de los mencionados, es ser omisos o cómplices, pero algunos mal pensados los consideran “socios mayoritarios.”

En la realización del robo de combustible, se involucra a cárteles del narcotráfico con toda su sofisticada organización y recursos monetarios, bandas criminales de bajo impacto, no por esto menos peligrosas, ya que extraen los combustibles de forma artesanal con seguetas, marros y cinceles, lo que ha provocado derrames e incendios.

Gasolineros, personas que trabajan o trabajaron en Pemex, que utilizan o proveen información sobre operación, instalaciones, logística y actividades para permitir o cometer los delitos, hasta autoridades de seguridad pública, empresarios y comunidades son quienes están detrás del robo de combustibles.

Como es fácil de entender, el famoso “huachicol” es causado por la corrupción en el gobierno, pues como lo dice el Sr. Presidente López Obrador, este delito no sería explicable sin la participación de altos funcionarios del estado mexicano.

Siempre se han escuchado sin fin de argumentos sobre la corrupción en Pemex: el soborno y la corrupción son endémicas en la paraestatal y, cada vez hay más pruebas de que el costo económico de la corrupción es enorme y las ganancias jugosas, lo que vuelve muy difícil su combate.

La definición aceptada por La Real Academia de la Lengua Española de la corrupción gubernamental, “es la utilización de un cargo público en beneficio propio”.

Ello incluye el soborno y la extorsión, en los que necesariamente intervienen al menos dos partes, y otros actos delictivos que un funcionario público puede cometer por sí solo, como el fraude y la malversación de fondos.

La apropiación de fondos públicos para uso privado y la malversación de fondos en Pemex desde hace décadas es de dominio público y fueron ejecutados por altos funcionarios del gobierno federal en complicidad con ejecutivos de Pemex.

Y causaron un perjuicio tan claro y directo para el desarrollo económico del país, que es ocioso analizar en detalle su impacto.

La enorme corrupción del gobierno y Pemex, que generó ganancias exorbitantes a la llamada clase política y algunos miembros de la cúpula empresarial, explica por qué el robo de combustible en nuestro país no ha recibido atención que le corresponde dada la magnitud del quebranto financiero que le abrió a las finanzas públicas.

El análisis del soborno de funcionarios públicos por particulares y, sobre todo, su efecto en el desarrollo del sector privado es, en cambio, más complejo.

En ese análisis resulta útil examinar lo que una persona física o jurídica del sector privado puede "comprar" de un político o un funcionario (recuerde el caso Oderbrecht).

La corrupción es un fenómeno que tiene costos económicos, políticos y sociales, en el caso que nos ocupa el costo económico es de aproximadamente sesenta mil millones de pesos anuales, y solamente en el mes que lleva el combate al “huachicoleo”, ya se han ahorrado cinco mil millones de pesos, es decir lo que va a costar la finalización del tren interurbano México-Toluca, se han gastado unos cincuenta millones de pesos en la movilización del Ejército, la marina y Policía Federal.

Los costos sociales de este combate, son sin duda el tiempo perdido por los ciudadanos al hacer largas colas para abastecerse del combustible, las horas clase por la falta de transporte, la escases de patrullaje, las deficiencias en el traslado de enfermos y los retrasos en el transporte público.

Los costos políticos, son sin duda la popularidad del Presidente que caerá en la percepción popular, sobre todo en los estados donde hay desabasto, pero que se incrementara en el resto del país, donde al no tener problemas de abasto de combustible aplauden a rabiar el valor y voluntad política que no existió en Fox, Calderón y Peña y que está teniendo el presidente López Obrador para manifiestamente enfrentar el monumental problema del “huachicoleo”. Pero al fin de cuentas toda decisión política tiene costos, algunos no las toman por timoratos y otros por estar hasta el tronco metidos en la corrupción.

Pero recuerde, la mejor opinión es la de Ud.

En esta entrega deseo transcribirles un correo que me llegó en la Navidad del 2006, pero que al que escribe estas líneas le sigue haciendo pensar sobre el consumismo, la mercadotecnia y la enajenación de que somos objeto todos los habitantes de este planeta por estos días, motivo por lo cual cuando tengo oportunidad la comparto.

En los días que corren, se nos ha borrado del disco duro de lo qué festejamos en estas fechas. Creemos que el tal Santa Claus al que hemos convertido en una especie de súper héroe de la Navidad, es un enviado del cielo para premiar a los niños que se portaron bien durante el año.

La imagen actual que tenemos de Santa Claus es la de un anciano bonachón, con una gran barriga, barba blanca, traje rojo y que viaja en trineo regalando presentes a los niños de todo el mundo.

Pero en realidad el tal Santa Claus no es más que un invento de la multinacional Coca-Cola, que fue diseñado para incrementar las ventas del veneno negro, y por tanto este regordete personaje más que juguetes, lo que carga en su costal es diabetes, hipertensión, obesidad, enfermedades renales, disuelve el esmalte dental, enfermedades cardiacas, osteoporosis, y, arruinan el sistema endocrinológico, potencialmente causan pubertad prematura y anormalidades reproductivas y cáncer.

Pero basta de mi perorata y démosle la palabra a Jesús De Nazaret.

“Como sabrás, el pasado 25 de Diciembre se celebró nuevamente a la fecha de mi cumpleaños, todos los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que este año aconteció lo mismo.

En los días previos la gente hace muchas compras, hay anuncios en el radio, en la televisión y por todas partes no se habla de otra cosa, sino de lo poco que falta para que llegue el día.

La verdad, es agradable saber, que al menos, un día al año algunas personas piensan un poco en mí.

Como tú sabes, hace muchos años que comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio no parecían comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para qué lo celebran.

La gente se ríe y se divierte mucho pero no saben de qué se trata.

Recuerdo el año pasado al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta en mi honor; pero sabes una cosa, ni siquiera me invitaron.

Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme, la fiesta era para mí y cuando llegó el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta.

¡Yo quería compartir la mesa con ellos! 
La verdad no me sorprendí, porque en los últimos años todos me cierran las puertas.

Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me quedé en un rincón. Estaban todos bebiendo, había algunos borrachos, contando chistes obsenos, carcajeándose.

¡La estaban pasando en grande, para colmo llegó un viejo gordo, vestido de rojo, barba blanca y gritando: "JO JO JO JO", parecía que había bebido de más; se dejó caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia él, diciendo "SANTA CLAUS" " SANTA CLAUS" como si la fiesta fuera en su honor!.

Aquí espero me permitan una cápsula cultural. Pocos saben que el gordo barbón y sangrón fue un invento de la Coca Cola company, el santa Claus moderno lo creó un pintor norteamericano llamado Habdon Sundblom y tomó como modelo a un trabajador jubilado de la coca-Cola llamado Lou Prentice para su campaña de mercadotecnia en la navidad de los treintas.

En efecto, mi querido lector, toda tu niñez se la debes a un refresco de cola, ya que sus hermosas imágenes y pinturas (hechas por un fulano llamado Haddon Sundblom) basadas en la creación de Nast, han transformado al simple personaje en un ícono mundial.

Todas esas ideas de los duendes que hacen regalos, del Polo Norte ¿y de los renos?, invenciones gringas para vender más cosas; es más, Rodolfo (Rudolph the red nosed reindeeeeeer…had a very shiny noooose) el reno, ese monito de la nariz roja como de borracho que es el mero mero de los animales del Papa Noel (que por cierto, Noel significa Navidad) fue creado en la década de los 30s para un comercial de la Navidad, pero como los mercadotécnicos son trinchones, le hicieron caricatura, figuritas y toda la cosa, causando un furor entre la población.

Claro, como usualmente pasa, los gringos juran y perjuran que Santa Claus es una representación más del purista anciano lleva-regalos, pero la neta es que no es cierto, es simplemente una figura creada para vender refrescos.

Las aguas negras, esas venenosas llamadas Coca Cola, rompieron la tradición cristiana de regalar a los niños el 6 de Enero, día de los reyes Magos, que conmemoraban como unos Reyes llenos de fe, acudieron desde lejanos rincones del planeta a adorarme y a obsequiarme, oro incienso y mirra.

Llegaron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara. ¿Y sabes?, nadie me abrazó.

Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta. Salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré.

Tal vez crean que yo nunca lloro, pero esa noche llore, me sentía ido, como un ser abandonado, triste y olvidado.

Me llegó tan hondo que al pasar por tu casa, tú y tu familia me invitaron a entrar, además me trataron como a un rey, tú y tu familia realizaron una verdadera fiesta en la cual yo era el invitado de honor.

Que DIOS bendiga a todas las familias como la tuya. Yo jamás dejo de estar en ellas en ese día y todos los días.

Otra cosa que me asombra es que el día de mi cumpleaños en lugar de hacerme regalos a mí, se regalan unos a otros.

¿Tú que sentirías si el día de tu cumpleaños, se hicieran regalos unos a otros y no te regalaran nada?.

Una vez alguien me dijo: ¿Cómo te voy a regalar algo si a ti nunca te veo?. Ya te imaginarás lo que le dije: "Regala comida, ropa y ayuda a los pobres; visita a los enfermos, a los que están solos y yo los contaré como si me lo hubieran hecho a mi".

Cada año que pasa es peor, la gente solo piensa en las compras y los regalos y, de mí, ni se acuerdan.

Espero que en el 2019 tú si te acuerdes de mi cumpleaños, y digas ¡no a los vendedores del veneno negro!.

Hasta pronto. Tu amigo...

Jesús De Nazareth.

¡Feliz navidad al Nazareno!

Como un huracán arrancó el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Tiene prisa en sentar las bases de lo que será La Cuarta Transformación de México (4T).

AMLO se asume como el elegido para construir un nuevo régimen político. Considera que así se lo ordenó el pueblo de México en las urnas el pasado primero de julio. Obtuvo 30 millones de votos para que no hubiera dudas del mandato que recibía: Encabezar una revolución pacífica, institucional y ordenada para provocar un cambio radical que acabe con la corrupción, la inseguridad, la injusticia social, los privilegios de los que mandan y limpiar de podredumbre la política.

El sueño de la mayoría silenciosa es indiscutible. Hay que cambiarlo todo. Que no quede piedra sobre piedra. Sepultar lo caduco, lo repugnante, lo que los ciudadanos ya no quieren ver ni padecer. Por ello la conducta del presidente López Obrador se asemeja a la de un Cruzado. Y por lo mismo no se anda con miramientos.
La encomienda no es fácil: Hay que cambiar la naturaleza de un régimen político que nació de la alianza PRI-PAN y que entronizó al neoliberalismo durante 32 años.

Por eso el inicio ha sido tormentoso, polémico y lleno de obstáculos. Son muchos los grupos y personajes empeñados en mantener sus privilegios. Se resisten, conspiran y obstaculizan el cambio.

Han pasado poco más de 30 días desde que Andrés Manuel López Obrador asumió el gobierno de la república y las decisiones que ha tomado están cimbrado las viejas estructuras del poder.
Vivimos momentos de incertidumbre y tensión porque lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer. No sabemos en qué va a acabar todo esto. Puede consolidarse el cambio anhelado u ocurrir un retroceso. La opinión pública está dividida. Pero Andrés Manuel López Obrador tiene a su favor un robusto bono democrático. Sigue contando con el apoyo mayoritario de la sociedad. Aunque también algunos sectores han expresado su desencanto por la incongruencia o incumplimiento de algunos de sus compromisos de campaña.

Hasta el momento sus más severos críticos han sido el Partido Acción Nacional y el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. También algunas organizaciones de la sociedad civil defensoras de derechos humanos se han distanciado de AMLO por la decisión de mantener al Ejército en las calles combatiendo a los grupos del crimen organizado. Su proyecto de una Guardia Civil militariza suma rechazos y provoca críticas en su contra.

López Obrador es ave de tempestades. Provoca la polarización de los sentimientos, se le ama o se le odia. Pero él es inflexible en sus decisiones, “va derecho y no se mueve”.
Canceló el proyecto del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, en Texcoco; decretó la muerte de la Reforma Educativa; promovió una reforma constitucional para reducir los salarios de los funcionarios de alto nivel (ningún funcionario puede ganar más que el Presidente de la República); decidió la desaparición del Estado Mayor presidencial; canceló la pensión de los expresidentes de la república; eliminó del presupuesto de egresos el ramo 23 que fondeaba “los moches”; aumento al doble la pensión para adultos mayores, de 1,160 a 2,300 pesos; a través del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, 2.3 millones de jóvenes en México van a recibir una beca de 3 mil 600 pesos mensuales; abolió el servicio de gastos médicos mayores de la alta burocracia con lo que se ahorrarán 5 mil millones de pesos; está promoviendo reformas para que la ley considere delitos graves, sin derecho a libertad bajo fianza, la corrupción, el robo de combustibles y el fraude electoral; descartó una consulta previa, libre, informada y vinculante a los pueblos indígenas del sur-sureste para construir el Tren Maya; tomó por asalto con efectivos del Ejército y la Marina instalaciones estratégicas de PEMEX para combatir el robo de combustibles (el famoso huachicoleo) y ha sostenido contra viento y marea la figura de los Súper Delegados como sus representantes en los estados, a pesar de la oposición de muchos gobernadores y ha promovido reformas al artículo 108 de la Constitución para que el presidente de la república en funciones pueda ser juzgado por delitos de violación a las libertades electorales y por delitos de corrupción.

En este recuento parcial de la actuación del nuevo presidente de la república se puede observar que está esforzándose por cumplir sus promesas de campaña. Y así como Roma no se hizo en un día, la Cuarta Transformación de México va a tardar en consolidarse. Aunque también puede ocurrir una adulteración o fracaso de este proyecto.
Pero en medio de tantas dificultades, contradicciones y resistencias puede percibirse que aún hay oportunidad para el beneficio de la duda.

 

 

Se consumó el fraude en el PAN, hubo mano negra. La elección del nuevo dirigente fue corrompida por la ambición de Xavier Azuara. Su obsesión por mantener el control del partido ha provocado un problema que amenaza con destrozar los cimientos de este instituto político.

La larga tradición democrática del Partido Acción Nacional ha sido mancillada. El que se dice nuevo dirigente, Juan Francisco Aguilar Hernández no tiene legitimidad ya que su presunta victoria es producto de una larga cadena de trampas y manipulaciones.

Aguilar Hernández es un peón en el tablero de ajedraz que utiliza Xavier Azuara pensando en  las elecciones de 2021. Por lo pronto su viciado triunfo no es reconocido por el bloque de candidatos que apoyaron a Jorge Lozano Soto. Ante el fraude, muchos panistas de pura cepa podrían tomar la decisión de renunciar al PAN o alejarse por completo de cualquier activismo militante.

Un partido Acción Nacional dividido y desprestigiado no le es útil a ningún proyecto que tenga como objetivo ganar la gubernatura dentro de tres años. Si su crisis se acentúa estará facilitando el acceso de otras opciones a la cima del poder y del PAN solo quedarán migajas.

Teoría del complot. Motivos para el fraude.

Desde que se publicó la convocatoria para la elección del nuevo dirigente se tuvo la certeza de que Xavier Azuara no sería neutral. Quienes lo conocen saben de su perversidad y codicia. Formado en las malas artes que aprendió de Ricardo Anaya, Azuara decidió intervenir en el proceso electivo para dejar un sucesor a modo y estar en posibilidad de manipular el proceso de elección de candidato a gobernador  en 2021. El ambicioso Azuara cree que puede llegar a ser el abanderado de su partido o en el peor de los casos aprovechar su control sobre el nuevo para poner al servicio de un proyecto alternativo la infraestructura y votantes de Acción Nacional. Desde luego negociando los mayores beneficios y espacios para él y sus secuaces. Es un secreto a voces el buen entendimiento que mantiene en este tema con el gobernador Juan Manuel Carreras. Corre la versión de que el mandatario estatal no vería con malos ojos que el candidato de una coalición partidista, en la que el PAN llevaría la batuta, fuera Xavier Nava o Azuara.

En sus cálculos considera que el enemigo a vencer sería el candidato que postule Morena que bien podría ser Juan Ramiro Robledo o Esteban Moctezuma.

Aves de mal agüero estiman que Morena empezará a debilitarse por lo errores y excesos del  presidente Andrés Manuel López Obrador y que por consiguiente se irían creando las condiciones propicias para que los electores busquen alternativas contrarias a Morena.

En este escenario de sucesión se da por descontado que el gobernador no pactaría una alianza con Morena. A menos que a principios de 2021- año de la elección- haya la suficiente evidencia de que AMLO y su partido se han fortalecido considerablemente como para contar con candidatos triunfadores a las gubernaturas.

Si esto llegara a ocurrir  y como es de sabios cambiar de opinión, Carreras no vería con malos ojos a Juan Ramiro Robledo o a Esteban Moctezuma como candidatos de Morena. En cambio, si fueran Leonel Serrato o Primo Dothé su rechazo sería inmediato y estaría dispuesto a apoyar a cualquiera de los dos Xavieres, Azuara o Nava. Por lo demás el gobernador siempre se ha sentido muy cómodo pactando con Acción Nacional y con el navismo histórico.

Al respecto es oportuno recordar la definición política y emocional de Juan Manuel Carreras cuando Felipe Calderón fue candidato a la presidencia de la república en 2006. Es inolvidable y quedo para la historia aquella imagen polémica en donde el actual gobernador, en un mitin de campaña realizado en la Plaza del Carmen, hizo presencia para apoyar a Calderón no importándole su condición de militante priista. Y más recientemente se recuerda con dolor entre el priismo dogmático la actuación decisiva que tuvo Carreras en el triunfo de Xavier Nava.

Para el eventual caso de que Morena se decidiera por Juan Ramiro Robledo, el gobernador Carreras ya ha tomado previsiones y tiene operando en este proyecto a su secretario de gobierno Alejandro Leal, quien en los últimos tres años se ha encargado de colocar en puestos clave de gobierno no sólo a los famosos Macabeos, sino  también a todos aquellos partidarios de Juan Ramiro que en su momento vieron frustrado el sueño de llevar a su líder a  la gubernatura porque, cosas de la fatalidad, se les atravesó en el camino Horacio Sánchez Unzueta con su brillantez diabólica. Pero ahora todo es diferente y aunque un poco tarde la Revolución estaría por hacerles justicia.

En cuanto a otros aspirantes a la gubernatura, en este caso del Partido Acción Nacional, como la diputada Sonia Mendoza y el senador Marco Antonio Gama el panorama se les ha complicado. Haber perdido frente a Xavier Azuara la importante posición de la dirigencia estatal los pone en desventaja. Si no logran que la fraudulenta elección de Juan Francisco Aguilar se anule, tendrán que valorar si se someten al proyecto de Azuara o al de Nava, o bien, de una vez por todas se divorcian del PAN y se van con Margarita Zavala al nuevo partido que está formando.

Como puede verse la sucesión gubernamental de 2021 ya empezó a tambor batiente con la elección del nuevo dirigente estatal en el Partido Acción Nacional.

Sólo falta esperar que harán el PRD, el partido Verde, el PRI y la “chiquillada”.

Aviso: Tomaré un descanso durante esta temporada de festejos navideños. Nos volveremos a encontrar hasta el próximo 7 de enero de 2019. ¡Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo!

Una de las experiencias más dolorosas que podemos llegar a vivir es la desaparición de un ser querido en circunstancias misteriosas. Enfrentar de golpe la brutal noticia de que una hija, hermano, esposa o padre simplemente ya no regresó a casa y sufrir el tormento de no saber qué ocurrió,  quién se los llevó y por qué. Es como vivir en el infierno.

Me refiero a la desaparición forzada de personas, fenómeno que en los últimos años se ha convertido en uno de los crímenes más crueles y que en San Luis Potosí desafortunadamente alcanza cifras alarmantes.

Se consideran víctimas de una desaparición forzada tanto la persona desaparecida como su familia. Por tanto se reconoce el derecho de los familiares a conocer la verdad sobre las circunstancias de su desaparición, la evolución y resultados de las investigaciones y la suerte de la persona que se ha esfumado. Derechos que en la mayoría de los casos son burlados por la autoridad.

El Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) reporta que hasta enero de 2018 se contabilizaban un total de 35,417 personas desaparecidas en México y el problema seguía creciendo.

En nuestro estado en medio de contradicciones, ocultamientos y maquillaje de cifras  se acepta por parte de la autoridad que la desaparición de personas existe. La Fiscalía General del estado admite que  en 2017 se denunció la desaparición de 502 personas (263 mujeres y 239 varones), de las cuales 132 continúan sin ser localizadas.

Tan solo en el mes de julio de 2018 se reconoce que 32 personas desaparecieron sin dejar rastro alguno. La ciudad capital y los municipios de Valles y Matehuala son los que más casos de desaparecidos reportan. Otros municipios donde también se registran desapariciones son Tampamolón, Soledad de Graciano Sánchez, Tamuín, Tamazunchale, Villa Juárez, Ciudad Fernández, Villa de la Paz, Salinas y Rioverde.

La mayor parte de las personas que se reportan como desaparecidas y no localizadas en San Luis Potosí son jóvenes, muchas de ellas mujeres.

La explicación que los funcionarios encargados de estos temas dan acerca de las causas que originan la desgracia es que los jóvenes son la población más vulnerable porque andan en malos pasos o porque su estilo de vida los expone a sufrir un  “levantón” o secuestro.

Por otro lado se ha comprobado que la guerra entre bandas del crimen organizado por el control de las plazas explica la mayor parte de los secuestros y levantones que ocurren. Los criminales utilizan la violencia extrema para imponer su ley y mantener el controlar de su territorio. Actúan en forma desalmada para arrebatar espacios a sus competidores y para realizar venganzas. El “ajuste de cuentas” contra miembros de cárteles enemigos incluye la desaparición forzada y esto aumenta la estadística de ejecuciones y desaparecidos.

La desaparición de personas también ocurre porque muchos ciudadanos que son extorsionados dejan de pagar la cuota que se les ha impuesto (derecho de piso) y entonces como desquite son secuestrados y utilizados para exigir rescate a sus familias. Lamentablemente muchas de estas víctimas ya no regresen con sus seres queridos. Son asesinados y por lo general enterrados en fosas clandestinas.

Es frecuente asimismo que por puro gusto algún sicario levante a una guapa jovencita para llevársela como pareja sentimental. Igualmente se ha llegado a comprobar que el secuestro de mujeres jóvenes se realiza como parte de la operación de trata de personas que es una de las ramas de los negocios que manejan las bandas del crimen organizado. Muchas de estas damas pasan por desaparecidas porque jamás vuelven con sus familias ya que literalmente viven en cautiverio y son explotadas en el comercio sexual.

Para las familias que sufren la desaparición de un ser querido la respuesta de las autoridades es casi inexistente. Esto provoca un sentimiento de impotencia, frustración y rabia. Son los propios familiares los que con el apoyo de organizaciones de la sociedad civil emprenden la búsqueda de los desaparecidos ya que lamentablemente las autoridades son omisas y solo simulan investigar. Por eso los ciudadanos no creen en las instituciones responsables de procurar e impartir justicia.

Defensores de derechos humanos, académicos y familiares de los desaparecidos opinan que mientras las autoridades propicien la impunidad y toleren la corrupción en los mandos policiacos habrá un campo fértil para que se sigan cometiendo desapariciones forzadas.

Irrita a la sociedad comprobar la ineficiencia de las autoridades responsables de brindar seguridad a los ciudadanos. Estas fallas hacen pensar en un gobierno con responsabilidades políticas por su falta de resultados y por el desgobierno que se vive en materia de seguridad pública.

No se podrá hablar de respeto y vigencia de los derechos humanos en San Luis Potosí mientras no se solucionen todos los casos de desaparición forzada de personas que han ocurrido. El gobierno estatal y en particular la Fiscalía General del estado tienen una deuda pendiente con la sociedad en esta tragedia que afecta a cientos de familias.

Las víctimas tienen derecho a saber qué pasó, dónde están sus seres queridos y a recibir justicia y reparación del daño.