El acosador es un depredador. Una persona narcisista. Calculadora. Huérfano de principios; no muestra respeto por los demás.

Disfruta hostigando y dañando psicológicamente a la persona que ha escogido como víctima.Está acostumbrado a avasallar. No desarrolla sentimientos de culpa por lo que hace.

Su estrategia es humillar, anular y aniquilar a su víctima. Para lograrlo no duda en agredir verbal o físicamente, o inventar todo tipo de rumores y calumnias.

No sabe tener empatía. Es incapaz de ponerse en los zapatos del otro. Tiene problemas de personalidad.

Goza mostrando su poder porque en su yo interno vive atormentado. Aunque aparenta lo contrario. Camina por la vida con aires de grandeza. Pero esa actitud es sólo una máscara con la que oculta su complejo de inferioridad.

Al acosador le duele imaginar que sus defectos físicos, intelectuales o emocionales pueden poner a la vista su imperfección. Por eso compensa sus desventajas – reales o imaginarias- pavoneándose como una persona excepcional.

El acoso puede realizarse en forma física, psicológica, o mediante el uso de las tecnologías de la información, es decir, a través de internet o del teléfono.

Es típico de un acosador hacer comentarios o insinuaciones sexuales. Contar chistes de carácter sexual o preguntar sobre fantasías eróticas. Hacer comentarios homófonos o lanzar insultos basados en el sexo de otra persona calificando su sexualidad.

Si es jefe o tiene poder es altamente probable que solicite favores sexuales a cambio de promociones en el trabajo.

Por lo general los hostigadores sexuales son hombres y es frecuente que el acoso ocurra en ambientes laborales, académicos y estudiantiles.

¿Un acosador en el Congreso del estado?.

Las acusaciones de presunto acoso sexual que pesan sobre el diputado Mario Lárraga deben ser investigadas a fondo. No por ser diputado debe recibir un trato especial. El fuero ya pasó a la historia y no podrá protegerlo en caso de que se le comprueben las acusaciones que se le hacen.

La lucha contra la impunidad es una de las banderas principales de la coalición gobernante que encabeza Morena y de la que es parte el Partido Encuentro Social al que pertenece el diputado huasteco.

Como se recordará, la señora Lucía Elizabeth García Hernández, asistente no reconocida por el diputado de marras, denunció públicamente haber sido acosada por Lárraga. Unos días después la también diputada Paola Arreola reveló que este mismo legislador la había acosado por la vía de hechos (tocamientos insanos y miradas lascivas).

Todo indica que este legislador no puede contener los ataques de lujuria que le brotan de su desenfrenado sistema hormonal.

Pero hay más, ahora resulta que ante las acusaciones de acoso sexual en su contra, el diputado se tira al suelo y se dice víctima de quienes lo señalan de libidinoso. Muy orondo el legislador declara a los medios de comunicación: “La víctima soy yo”.

Culpa además a la prensa de promover un linchamiento mediático orquestado por un imaginario enemigo .Todo por pura envidia, ya que su prometedor futuro político tiene como destino inevitable escalar puestos de mayor importancia, y por qué no, algún día llegar a ser gobernador del estado.

Por eso y en un intento desesperado por aminorar los daños que le están ocasionando las acusaciones de ser un acosador, el diputado Lárraga amenaza con demandar a quienes lo incriminan (¿Incluso a los medios?). Ello porque, según él, le están causado un enorme daño a su intachable trayectoria.

A este prócer de la Patria le espera un largo calvario antes de que sus acusadoras y los medios de comunicación den por olvidado el tema. Si la presión de la opinión pública y las afectadas insisten en su demanda de justicia y la Fiscalía de la Mujer, la Familia y los Delitos Sexuales no simula que actúa, este legislador podría perder su cargo.

POSDATA.
Del código penal del estado de San Luis Potosí, Artículo 180: “Comete el delito de hostigamiento sexual quien con fines lascivos asedie, acose o solicite favores de naturaleza sexual a una persona de cualquier sexo, para sí o para un tercero, con la amenaza de causar a la víctima un perjuicio relacionado con las expectativas que pueda tener en el ámbito laboral, docente, doméstico o de cualquier otra índole, o negarle un beneficio al que tenga derecho; ya sea entre superior o inferior jerárquico, entre iguales o en cualquier circunstancia que implique subordinación”.

Está en su naturaleza. En su código genético. El PRI no sabe vivir en democracia. Lo suyo son las decisiones cupulares, la imposición, la simulación, la cultura de la línea.
Hay un sometimiento acrítico que no da espacio a la democracia interna.
Hay un líder único, el gobernador, al que se le otorga el título de primer priista del estado. Él encarna la voluntad de todos y hay que seguirlo con los ojos cerrados. Aunque no sepa ganar elecciones.
Si él ha decidido que sea Elías Pesina el nuevo dirigente, hay que obedecer sin chistar. No importa si ante la sociedad y los militantes se deja la impresión de que el PRI no cambia. Que sigue siendo el mismo, que no aprendió la lección que le dieron los electores el pasado primero de julio.
Resulta incomprensible que los responsables de la gran derrota del año pasado sean los mismos que ahora toman por asalto lo que queda del PRI.

Sectores, organizaciones y militantes del partido tricolor participaran en los próximos días en un montaje para simular que se elige a nuevos dirigentes con métodos presuntamente democráticos. Aunque nadie se los crea.

Se emite una convocatoria, se fija un horario de inscripción, (aunque ya se sabe de antemano que habrá “planilla única”, que previamente fue palomeada por el Supremo) al otro día se dictamina la validez de la “planilla de unidad”. Luego los candidatos hacen un recorrido por las cuatro regiones del estado para “hacer campaña” y como punto final se realiza una asamblea electiva para coronar a los nuevos dirigentes.
Consumado el dedazo y para clausurar la asamblea se hace uso del micrófono para motivar a los presente a iniciar una nueva etapa que tiene como destino final una victoria política en las elecciones de 2021.
Así se mantiene viva la liturgia de la imposición.

Ante el empeño de reproducir antiguas y desprestigiadas prácticas de imposición y antidemocracia surge la duda: ¿Serán capaces Elías Pesina y su compañera de fórmula de rescatar a un partido que está hundido en el desprestigio y que carece de liderazgos con suficiente credibilidad y autoridad moral?

Queda claro que con la elección de los nuevos dirigentes se está dando el banderazo de arranque a los trabajos de sucesión gubernamental que culminarán en julio de 2021.
Suponemos que el objetivo del PRI es ganar la elección de gobernador, diputados y alcaldes. Por eso el único que manda en ese partido está enviando a su hombre fuerte y de mayor confianza a iniciar el largo camino de la quimérica victoria. Ojalá lo consigan, no será fácil, sobre todo porque la esencia del priismo, su naturaleza profunda, no cambia.

Vuelta a la página y a otro tema. A cada santo le llega su fiestecita.
La opinión pública se estremeció la semana pasada al enterarse que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaria de Hacienda ha turnado sendos expedientes a la Fiscalía General de la República en los que se documenta la presunta participación del ex diputado local José Luis Romero Calzada en supuestos actos de lavado de dinero asociadas al robo de combustibles.

Ya desde semanas atrás había trascendido esta versión pero fue hasta el miércoles 15 de enero que se confirmó la especie. Ello derivado del combate que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha iniciado contra la dañina práctica del huachicol.

La cruzada contra los huachicoleros y sus cómplices de cuello blanco tiene muy nerviosos a empresarios gasolineros y a operadores financieros de este sucio negocio.
Aquí en San Luis Potosí se tiene detectada a una red de cómplices que vendían gasolina robada o que se dedicaban a lavar dinero.
Un índice de fuego apunta a empresas propiedad del famoso Tekmol. Así que como medida preventiva se han bloqueado cuentas bancarias de las empresas del Grupo Gasolinero RomCal, Tekmol de México y las estaciones de servicio La Morena, propiedad del singular personaje.

El ex diputado ha guardado silencio y no da señales de vida. Se sabe que anda a salto de mata y que a través de sus abogados ha intentado conseguir “amparos” para evitar que lo detengan.

Desde hace años los desplantes de lujo y ostentación que mostraba Romero Calzada despertaban la sospecha de que algo andaba mal en su vida empresarial. Ranchos, casas, vehículos, guardaespaldas, viajes y todo tipo de derroches definían su estilo de vida. El origen de su fortuna era una incógnita.
Al ex diputado del PRI José Luis Romero Calzada le espera un largo vía crucis. Y tal vez sea crucificado.
Nadie saldrá en su defensa. A partir de ahora será negado hasta por sus amigos.
Por lo pronto el gobernador del estado se ha deslindado del caso, porque es un asunto federal, dice. También el PRI ha pintado su raya.

En el ámbito de la iniciativa privada ya le mandaron decir que se rasque con sus uñas. La postura de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo) es que no van a defender a los concesionarios de gasolineras en San Luis Potosí que estén siendo investigados por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda por formar parte de la mafia del Huachicol.

El círculo se cierra y el largo brazo de la justicia está por alcanzarlos.

 

 

- La importancia de la lectura.

Empezaba a tundir las teclas de la computadora, con un tema diferente al que hoy voy a comentarles, cuando me topé con el anuncio que se estaba dando en Mocorito, Sinaloa, el arranque del “Programa de Estrategia Nacional de Lectura”, por lo que mejor prendí el televisor para enterarme de esta nota, que en lo particular considero de mayor trascendencia de lo que quería comentarles.

La lectura es un tema que a los mexicanos debe de preocuparnos cada día más. Los bajos índices de lectura (según la UNESCO somos el lugar 107 entre 108 entre los países muestreados), es decir somos un país que lee poco, solo el 12% de los mexicanos poseen el hábito de la lectura, y el 70% de los mexicanos solo lee un libro al año.

Pero más alarmante aún son los resultados de comprensión lectora de los alumnos que terminan su educación inicial, pues según la OCDE solo el 2% de los estudiantes que terminan la secundaria obtienen calificación de avanzado, el 17% se consideran medianamente competentes y el 57% se les considera como comprensores de lectura en niveles básico e insuficiente.

Esta dura realidad se encuentra con otro no menos preocupante escenario de nuestro tiempo. El reto que supone el nuevo contexto de la sociedad del conocimiento o de la Información, impulsada por el avance científico y los intereses globalizadores económicos y culturales existentes en la sociedad actual.

Entre sus principales rasgos que la caracterizan, contamos la amplia acción que ejerce en nuestras vidas a través de los medios de comunicación de masas y, tecnologías de la información y la comunicación (TICs).

La sociedad del conocimiento se fundamenta como cualesquier sociedad en su base económica, y a esta se le conoce como economía del conocimiento.

La economía del conocimiento es una economía basada en la información y sus derivados, una economía que aporta valor a los bienes a partir de conocimiento avanzado e innovación tecnológica, pero sobre todo, es un modelo de coordinación de una fuerza laboral que aspira no sólo a educarse por más tiempo sino a cambiar drásticamente la calidad de vida.

La economía del conocimiento, como la sociedad del conocimiento, de la que forma parte, son expresiones de un avance tecnológico que ha permitido reducir los costos de transmisión de información y ampliar la capacidad para su almacenamiento físico.

Pero detrás de la fachada futurista de las computadoras, los satélites y los medios de comunicación, es una forma de organización social y económica fundamentada en el derecho de todos los individuos a tener acceso a la mejor información para tomar las mejores decisiones.

Pero además, ojo esto es muy importante, la sociedad del conocimiento incluye amén del conocimiento científico-tecnológico el conocimiento espiritual, social, artístico e intelectual acumulado por la humanidad.

Por lo que su influencia se desarrolla también en los ámbitos de la creación, la distribución, el uso y la difusión del conocimiento en todos los contornos sociales, es decir en: la economía, la educación, el gobierno, las artes, la religión, la filosofía, entre otras.

Desde esta perspectiva, la sociedad de la información forma parte de la sociedad del conocimiento, ya que la información necesita ser procesada para convertirse en conocimiento.

Este aspecto es relevante, ya que si bien los avances tecnológicos han hecho posible compartir ideas, proyectos y conocimiento generados en cualquier lugar del mundo, parece “que la información se está acumulando con mayor velocidad que el conocimiento, (pero) el proceso de transformación de la información en conocimiento se va quedando atrás”.

El gran reto del México de nuestro tiempo es cómo pueden ver incorporarnos rápidamente a la sociedad del conocimiento, de lo contrario nuestros hijos seguirán creciendo en un país subdesarrollado.

El problema que no se ha ponderado con acuciosidad por nuestra sociedad, es que la comprensión lectora lo es todo en el aprendizaje; si el niño no puede construir su propio aprendizaje y después no puede comunicarse por escrito eficazmente tendrá una comunicación laboral deficiente.

La comprensión lectora es la columna vertebral de todo el aprendizaje. El problema es real y es tan grave que no podremos ser un país desarrollado sin este elemento.

Poco a poco comenzaremos a ser substituidos por robots, esto ya es una realidad. Kia importó para su planta de Monterrey N.L., más de 400 robots en el 2016.

Los trabajos mejor remunerados serán para los capaces de resolver problemas no estructurados, los que saben resolver fuera del manual de manera creativa, pragmática y asertiva. Es decir para quienes comprenden la lectura.

Si este nuevo programa que el domingo 27 de los corrientes el gobierno lanzó en Mocorito, no es demagógico e ineficaz como otros en el pasado, y logra convertir a la lectura en un vínculo a la creatividad, mejora de la memoria, ampliar nuestros marcos de referencia y fortalece los procesos cognitivos, estaremos dando un paso gigantesco hacia el desarrollo.

El “Programa de Estrategia Nacional de Lectura”, comprenderá tres ejes rectores:

El primer eje será de carácter formativo, en el cual se inculcará el hábito de la lectura desde la infancia y la adolescencia, para lo cual se involucrarán diversas áreas de la SEP y la Red Nacional de Bibliotecas.

El segundo eje será de carácter sociocultural y se enfocará en que haya títulos atractivos para el público, que se encuentren a su alcance y que cuenten con precios accesibles.

El tercer eje será de carácter informativo, el cual incluirá campañas en medios para posicionar a la lectura como un hábito que permite sentir y pensar más allá de lo inmediato, las cuales estarán a cargo de Comunicación Social del Gobierno de México.

El que escribe añadiría un cuarto eje que espero este comprendido en los anteriores. La lectura recreativa que no solo es leer si no disfrutar de la misma. Pueden ser textos narrativos, como por ejemplo los cuentos, los mitos, las leyendas o los textos líricos, como las poesías, los poemas o los textos expositivos. Muchos piensan que con la lectura recreativa no se aprende, que no sirve.

Esto no es así. Con esta lectura no sólo se aprende, sino que también se desarrolla la capacidad de razonar, se mejora en la redacción, se amplía el vocabulario, se mejora la ortografía, y se alimenta el espíritu.

Bien venido este plan y ojalá disponga de toda la voluntad política para que salga adelante. Desde mi punto de vista deberá ser el programa pendón de esta administración, porque sin duda el ataque frontal a la corrupción comenzando con Pemex son actos de buen gobierno, pero educar. ¡Eso sí es transformar!.

Pero recuerde, usted siempre tiene la mejor opinión.

Dice la vieja conseja: "Pueblo que no conoce su historia está condenado a repetir sus errores". Y lo anterior es válido también para las agrupaciones sociales como para las personas.

Esto, a propósito de que hemos visto nuevamente las viejas prácticas anacrónicas y obsoletas del PRI estatal, que anuncia la renovación de su Comité Directivo Estatal con un ritual más que arcaico: primero se dio la renuncia del grisáceo Martín Juárez Córdova, de quien pude recordar su nombre gracias a la página de un diario estatal, porque la mera verdad es tan decolorada la actuación de este personaje, que nadie recuerda su nombre.

E inmediatamente después toda la disminuida cargada priista se fue a la genuflexión ante el nuevo Tlatoani tricolor, ungido por el Huitzilopochtli que despacha en la casa de Montañas Rocallosas, un tal, permítanme un momento, consulto otra vez un diario estatal, naturalmente una vez que se supo que el famosísimo personaje tiene la bendición del gobernador en turno, tal y como manda el viejo canon priista.

¡Ya encontré el nombre!, el nuevo ungido tricolor potosino es otro famoso desconocido, de nombre Elías Pecina, de discreto andar por el gabinete estatal y, cuyo entorchado más significativo de su curriculum, es según cuentan y aseguran los que de esto saben, ser íntimo carga portafolios del también gris gobernador estatal.

El PRI, es un partido que nació y se desarrolló bajo la autoridad del poder presidencial y en los estados ese mando absoluto le correspondió al Gobernador, haciendo de él un partido subordinado no a sus propios estatutos y tiempos, sino a las del presidente en turno, o del gobernador en su caso.

Durante las etapas de partido único y partido dominante, fue el espacio para el reclutamiento y renovación de cuadros, para cohesionar a las distintas fracciones políticas, para subordinar y controlar a las corporaciones obreras y campesinas, para socializar la ideología dominante y para canalizar las demandas sociales que convenían al régimen, pero siempre bajo la tutela del jefe del Ejecutivo.

Todo esto comenzó a debilitarse cuando el proyecto ideológico es abandonado por los gobernantes a partir de Miguel de La Madrid, que se avergonzaron de su origen revolucionario y abrazaron la ideología neoliberal, lo que los acercó ideológicamente al PAN, desdibujando ideológicamente al tricolor; el nuevo proyecto priista ya no es compartido por todos, se dan rupturas en el interior del partido tanto entre los dirigentes como entre las bases, con la consabida pérdida de votos y espacios electorales que condujeron al PRI a lo que en aquel entonces se creyó era su máxima derrota electoral cuando perdió la Presidencia de la República.

Pero con Vicente Fox el PRI solo fue derrotado como régimen político autoritario. El PRI llegó a su fin como partido dominante en el 2000 para pasar a ser simplemente un partido de oposición, que para poder sobrevivir e intentar reconquistar el poder debe refundarse, decían sus dirigentes de la época.

Pero en lugar de refundarse en esos ayeres, el PRI que no posee en su ADN un solo gen democrático, siguió con sus prácticas del dedazo, la verticalidad y la designación de las dirigencias y candidaturas a contentillo de quien detentará el poder, sin tomar en lo más mínimo el parecer de las bases.

Producto del descrédito popular, de su alejamiento con las clases obrera campesina y populares que le habían dado sustento durante más de ocho décadas, del agotamiento de sus formas de ejercer gobierno, acusados sus gobiernos de corrupción y con una serie de personajes impresentables involucrados en escándalos personales y luego de una serie de crisis económicas sexenales, que dieron a luz a una clase política inmensamente rica, riqueza generada en la pobreza de las mayorías, el PRI tuvo que ceder su poder hegemónico y dar paso a un proceso de liberalización política y de alternancia en la presidencia de la República. Hoy si no solo hay cambio de partido gobernante como en tiempo de Fox, hoy día también existe un cambio en la política económica y en las formas de hacer gobierno. Hoy sí se fue el PRI y sus compañeros de viaje ideológico y de corrupción.

Cuando en el 2000 el PRI perdió la Presidencia de la República, el grupo en el poder no perdió este, solo le dio paso a otra sigla gobernante, pero la ideología y las formas de hacer política siguieron siendo las mismas, en los doce años que fue oposición del PAN, PRI ocupó un lugar preponderante en la oposición política, se afianzó en diversos estados de la República, su estructura territorial en diversas regiones no se alteró, ni desapareció y se posicionó como el táctico de los acuerdos legislativos a partir del segundo sexenio panista.

Pero en la masacre electoral que el PRI sufrió en 2018, no solo perdió la elección como en el pasado también perdió el poder y ya no podrá suceder lo que en el pasado reciente en que fue una oposición determinante, pues no tienen un peso decisivo como en tiempos de Fox o Calderón. Hoy son solo un partido marginal sin ningún peso ni importancia real.

En los días que corren, la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación ha introducido cambios fundamentales en los sistemas políticos democráticos y ha supuesto nuevas posibilidades de relación entre los ciudadanos y los representantes políticos, permitiendo una nueva relación entre la política y la sociedad.

Las TIC han mejorado de los canales de información, comunicación, deliberación y participación de los ciudadanos en la toma de decisiones públicas, haciéndolos más inmediatos, sencillos y efectivos.

También estas tecnologías permiten minimizar las limitaciones de tiempo y distancia que pueden afectar a la participación política, disminuyen los costos de organización de colectivos y aumentan las oportunidades de comunicación entre personas y de intercambio de contenidos.

Los priistas del país, que incluye a los potosinos, no se han dado cuenta que los sistemas democráticos descansan significativamente sobre la existencia de mecanismos de participación ciudadana.

Cuanto mayor sea el nivel de participación ciudadana en los procesos políticos y sociales de un país y sus partidos, el ejercicio de la democracia será pleno y cuanto menos dependa el ejercicio del poder de la sociedad y sus ciudadanos, la representatividad y legitimidad de los mecanismos de representatividad se pierde.

El PRI no aprendió sus lecciones, por eso sigue con sus liturgias anquilosadas, al hablar de democracia, los priistas no se refirieren a la capacidad de un grupo o nación de gobernarse a sí mismo, mediante procedimientos que garanticen la participación de los ciudadanos para libremente elegir tanto su forma de gobierno como a los líderes que les representen.

Esta idea y práctica están fuera de su diccionario. En el PRI, la participación política ciudadana se refiere a la simulación, a la disciplina entendida como vasallaje y a la verticalidad en la toma de decisiones.

El PRI en el país y en San Luis Potosí, representa exclusivamente el interés de los dirigentes y no de las bases; siguen realizando prácticas de excesos como corrupción, clientelismo, abuso de poder y, con ello, se han generado enormes críticas y falta de confianza de los ciudadanos en ese partido, por lo que sólo puede atraer a un electorado muy reducido.

Señores y señoras del PRI, la historia sirve para aprender, el que no lo hace, sin duda perecerá. Y recuerden que Uds. Son dinosaurios.

Pero como siempre Ud. Tiene la mejor opinión.

 

Los diputados y diputadas del Congreso local están repitiendo los mismos vicios, infamias y abusos que deshonraron a la anterior legislatura, la de la “Ecuación Corrupta”.

Llevan apenas cuatro meses en funciones y ya han demostrado que son más de lo mismo.
Voraces con el dinero, opacos y rejegos para rendir cuentas, practicantes del vedetismo político, libidinosos, buenos para el pleito de comadres, perezosos para dictaminar iniciativas de ley y carentes de compromiso con la sociedad.

Muy pocos se esfuerzan por dignificar el trabajo legislativo.

En enero de este año se conocieron los resultados de la primera evaluación trimestral que les aplicó la organización no gubernamental “Congreso Calificado” y sólo un diputado obtuvo una calificación aprobatoria, un 7 de 10 puntos posibles. Se conoció también que las peor calificadas fueron las diputadas Rosa Zúñiga Luna, del partido Morena, con 0 puntos y Patricia Silva Celis, del PRI, con menos 0.5 puntos. El más baquetón resultó ser Mario Lárraga Delgado del Partido Encuentro Social.

De acuerdo con este peritaje que incluyo los meses de septiembre a diciembre de 2018, los legisladores mejor evaluados fueron: José Antonio Zapata Meraz (PAN) con 9.5 puntos; Martha Barajas García (PANAL) con 6.75 puntos y Óscar Carlos Vera Fábregat con 6 puntos.

La evaluación dejar ver que hasta el 3 de enero de 2019 en el Congreso del Estado se habían presentado un total de 184 iniciativas de ley, de las cuales sólo se han dictaminado 17, lo que otorga una eficacia legislativa de apenas un 9%.

De los 27 legisladores solo 2 diputados habían publicado su “Declaración 3 de 3” en el portal oficial de esta herramienta de control y rendición de cuentas. Los cumplidores fueron: José Antonio Zapata Meraz (PAN) y Jesús Emanuel Ramos Hernández (PRD).El resto han sido omisos y opacos.

El diputado con más iniciativas presentadas es el legislador Óscar Vera Fábregat del Partido Conciencia popular con 32, seguido de Beatriz Benavente Rodríguez del PRI con 16 iniciativas.

Por otra parte, el diputado con más faltas en este primer trimestre es Pedro César Carrizales Becerra, “El Mijis”, con 3, en tanto que los diputados con más retardos son: Eugenio Govea Arcos (MC); Angélica Mendoza Camacho (MORENA); Vianey Montes Colunga (PAN); Beatriz Benavente Rodríguez (PRI); y Jesús Emmanuel Ramos Hernández (PRD), todos con 3 retardos.

Provoca gran decepción comprobar que los diputados y diputadas de Morena y sus aliados del Partido del Trabajo y Encuentro Social son los peor calificados y los más tremendos.

Están haciendo quedar mal al presidente López Obrador. Seguramente no entienden el compromiso qué significa provocar un cambio de régimen. Aquel en el que se acaben, entre otros, los privilegios y abusos de la clase política.

Los diputados defienden sueldos ofensivos que superan los cien mil pesos, son perezosos para aprobar nuevas leyes, andan peleando entre ellos todo el tiempo, sus debates en tribuna son frívolos y en algunas ocasiones vulgares y misóginos. Para colmo, un diputado ha sido acusado de acosador sexual y otro de practicar la violencia política contra una diputada.

Cuando pensábamos que ahora sí habría un cambio en la deteriorada imagen de los legisladores resulta que en pocos meses han inaugurado un nuevo periodo de escándalos, incongruencias, degradaciones y compromisos traicionados. Está visto que no tienen remedio.

Recordemos algunos de los episodios más lamentables que han protagonizado éstos funcionarios en los últimos meses.

Un diputado expresó en tribuna que se le antojaba “partirle la madre” a una de sus compañeras; otro todavía no ha dado pruebas de que ha cumplido a cabalidad su función legislativa y ya sueña con ser gobernador.

Es además el más faltista y se ha convertido en un adicto a los reflectores de los medios de comunicación. Una diputada del PT ha llamado simuladores a sus aliados de Morena y anuncia que demandará a un diputado por violencia política de género. Otras diputadas y diputados están dedicados a la ingrata tarea de despedir a sus asesores y personal de apoyo administrativo y los de MORENA se resisten a bajarse el sueldo como prometieron y se sordean cuando se les reclama su falta de congruencia con la promesa de austeridad hecha por su partido y por el presidente López Obrador. No quieren vivir en la honrosa medianía que exige el ideal juarista.

Se comprueba una vez más que el poder corrompe y perturba a los débiles de espíritu.

Con su mala conducta, las diputadas y diputados de la 62 Legislatura contribuyen a desprestigiar aún más la política.

 “Hace falta que algo cambie para que todo siga igual”

Giuseppe Tomasi di Lampedusa en la novela “El gatopardo”.

 Han pasado más de tres años desde que llegó al poder Juan Manuel Carreras y diversos sondeos de opinión ponen a la vista a un gobernante desgastado y mal calificado.

Oficialmente no se admite el desastre pero hay preocupación y ya se analiza qué hacer para cambiar esta situación.

Aún le quedan por recorrer tres largos años y se esperaría que realice un esfuerzo importante para enderezar el  rumbo de su gobierno.

Carreras tiene el reto de llevar a puerto seguro un barco que hoy está en peligro de naufragar. Le urge un relanzamiento de su gobierno porque además del deterioro de su imagen las circunstancias locales y nacionales le son adversas.

El PRI ya no gobierna al país. Sus amigos los tecnócratas del viejo régimen están proscritos y desprestigiados. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador está centralizando las decisiones y los dineros de los programas de mayor impacto social; aquellos que legitiman y construyen lealtades y clientelas políticas. El partido del gobernador no es mayoría en el Congreso de la Unión ni tampoco en el Congreso local. El PRI es hoy un partido de minoría. Los candidatos de su simpatía a las principales alcaldías – menos Xavier Nava-  perdieron; también sus cartas fuertes a las diputaciones federales y al Senado mordieron el polvo.

Carreras y su partido recibieron un voto de castigo el 1º. de julio. Hoy tiene contrapesos que no tenía hace tres años. Ser gobernador de oposición ha disminuido su capacidad de gestión ante la Federación. Y si a esto le sumamos que una buena parte de sus colaboradores no han dado el ancho, el problema se vuelve tremendo.

Ante esta nueva realidad el gobernador ya  no tiene en sus manos  todas las riendas del poder y por ello le urge cambiar de estrategia, de equipo y de estilo personal de gobernar. Está obligado a reinventarse, a lograr que renazcan nuevas expectativas en el ánimo de la sociedad en favor de su gobierno. De lo contrario su derrumbe será estrepitoso y en 2021, cuando deje el poder, sólo podrá contemplar las ruinas de un gobierno fallido.

Un primer paso para iniciar la etapa de cambios sería realizar un honesto ejercicio de autocrítica. Preguntarse por ejemplo ¿En qué ha fallado como líder y funcionario? ¿Qué decisiones equivocadas ha tomado?; debe repensar su estilo personal de gobernar, migrar de un talante vertical a uno incluyente y respetuosos con sus colaboradores, abandonando cualquier desplante intimidatorio y degradante de la dignidad de las personas; estar dispuesto a escuchar con respeto y atención las críticas; evaluar a partir de indicadores medibles a los miembros de su gabinete y preguntarse si están dando resultados; renovar su política de alianzas y acomodarse a los desafíos de La Cuarta Transformación de México que abandera el nuevo gobierno de la república.

Porque de lo contrario, si comienza un relanzamiento de su gobierno atrincherado en actitudes de autocomplacencia, negación de la realidad, simulación, despotismo y autoengaño será solamente un cambio cosmético, un “cambiar todo para que todo siga igual”.

CAMBIOS EN EL GABINETE.

Por ello y ante la necesidad de adaptarse a las nuevas circunstancias ha trascendido que muy pronto habrá cambios importantes en el equipo del gobernador. Será el primer paso que dará Juan Manuel Carreras para reposicionar a un gobierno que intenta remontar la adversidad y las malas calificaciones. De lo que se trata es de corregir lo que no funciona y acumular fortalezas para ganarse un decoroso sitio en la historia.

Dicen los que lo conocen y están cerca de él que al gobernador le atormenta pasar a la historia como un mandatario gris o fracasado. Le intranquiliza también observar que la  sucesión gubernamental de 2021 se ha adelantado. Hay aspirantes que ya han comenzado a desplegar estrategias buscando ser candidatos.

Un gobernador en funciones siempre busca dejar a un sucesor aliado y cómplice. Aunque públicamente jure y perjure que no se meterá al juego sucesorio todo gobernador sabe que es altamente riesgoso permitir que un adversario llegue a ocupar su puesto. Se teme a la cacería de brujas y al ajuste de cuentas.

Por ello Carreras ha empezado a operar políticamente pensando en su relevo en 2021. El primer paso es cambiar a los dirigentes del PRI. Con esta intención recientemente se acaba de renovar el Consejo Político Estatal en su partido. Quienes fueron electos como consejeros políticos son militantes disciplinados que ya están listos para elegir al priista que debe relevar a Martín Juárez en la dirigencia estatal. Es un secreto a voces que será Elías Pecina quién se convierta en el nuevo comandante del partido tricolor con la venia del gobernador. De esta forma Juan Manuel Carreras confirmará su control sobre el PRI y estará en condiciones de decidir quiénes serán los candidatos a los diferentes puestos de elección popular en 2021, entre ellos el que será el abanderado a la gubernatura.

Lo dicho: vientos de cambio soplan en Palacio de gobierno y en las trincheras del PRI.